miércoles, 27 de abril de 2011

Conciencia y Presencia


La conciencia es al mismo tiempo el héroe
y el villano de la película de nuestras vidas.

Ella es la recopilación de toda una serie de
elementos, el resumen que aglutina las
percepciones, sensaciones, emociones y
pensamientos.

A veces las emociones son las que dominan
la conciencia, otras veces son las sensaciones,
y otras los pensamientos.

La conciencia es el lienzo sobre el que la
vida traza sus lineas, de diversas formas
y colores.

Algunas veces no nos gusta mucho lo que
vemos en este lienzo que siempre va con
nosotros a todas partes, e intentamos
modificarlo copiando figuras del pasado
que nos resultaron agradables.

Otras veces fantaseamos con lo que
nos gustaría que fuera para no
tener que afrontar lo que vemos
en este momento.

Esta conciencia tiene diversos niveles,
algunos subconscientes, y si
profundizamos en ellos,
llegaremos a la puerta
de la
PRESENCIA,
o
conciencia del

AHORA.

Qué maravilla.

sábado, 23 de abril de 2011

Sabiduría: Recuerdos y experiencia


Recordar los momentos especiales es una forma
de recrear en el momento presente un estado
de conciencia pasado placentero.

Utilizando una imagen mental o una foto,
o cualquier otro estímulo sensorial,
rescatamos del archivo de nuestra mente
una serie de sensaciones del pasado
interpretándolas a la luz del presente,
siendo la conciencia del momento
presente una versión actualizada
de la conciencia del momento pasado
que tratamos de evocar.

Vivir de los recuerdos no es bueno,
ya que es una cierta forma de escapar
de la conciencia del momento presente
cuando esta no es muy placentera, y
esto nos impide descubrir la presencia
espontánea que se esconde detrás
de las sensaciones y estados mentales,
ya que nos APEGAMOS a un estado
mental e intentamos recrearlo.

Pero la facultad de RECORDAR nos es tambien
de mucha utilidad, ya que nos permite
anticipar situaciones que podrian
ser peligrosas y que de alguna manera
ya hemos experimentado. Así mismo
no tenemos que estar aprendiendo de
nuevo procesos como comer, conducir
o pensar lógicamente, ya que los llevamos
a cabo de forma mecánica.

Esta EXPERIENCIA acumulada que surge
de integrar todas las situaciones vividas,
debería transformarse en una mayor
SABIDURIA, en una mayor capacidad
de vivir en el momento presente y
sacarle el máximo provecho, es decir,
en una oportunidad para ser felices
e intentar que los demás encuentren
la verdadera felicidad.

El problema surge cuando esta experiencia,
que no es otra cosa que una destilación
de todos los recuerdos, pasa a ser
el guía sobre el que depositamos
toda nuestra plena confianza, sin tener
en cuenta que este guia no podrá
llevarnos nunca más allá de
unos estados mentales teñidos
por el APEGO, ya que nuestra
forma de PERCIBIR sigue estando
al servicio de nuestra IDENTIFICACION
con un EGO imputado sobre la base
de los AGREGADOS.

Cuando el EGO se apropia de la experiencia,
esta sólo nos servirá para incrementar el
ORGULLO.

Sólo si somos capaces de trascender esta
identificación básica con una entidad
sin ninguna existencia inherente,
podremos UTILIZAR la EXPERIENCIA
de forma realmente constructiva y hábil,
como combustible para el fuego
de la SABIDURIA, verdadera LUZ
que debe guiar nuestros pasos.

Entonces podremos decir que nuestros
cinco agregados se han transformado
en los cinco dhyani budas.




viernes, 22 de abril de 2011

Fotografías: Agregados

Las fotografías son un buen ejemplo de un mecanismo
creado para poder evocar recuerdos, para intentar
inmortalizar momentos vividos, experiencias
degustadas, y compartirlos con los demás.

En estos dos últimos años, cada vez que he ido a la montaña,
he hecho muchas fotos con una cámara que me dió mi cuñado
cuando se compró otra: es una Fujifilm FinePix F440.

Parece que esta cámara quiera quedarse a mi lado, ya que
cuando hace dos años me caí en els Aigualluts, cerca del
Aneto, y me rompí un dedo, la cámara se mojó y después
de dejarla unos días secarse, la función de grabación
dejó de ser operativa, y durante mucho tiempo sólo
he podido tomar fotos, sin posibilidad de ver las fotos
ya tomadas, ni acceso al menú ni muchas de las otras funciones.
Curiosamente ahora que estoy escribiendo esto
veo que vuelve a funcionar.

A veces ves un paisaje, e intentas plasmarlo en
una foto, como tratando de apoderarte de él,
de secuestrarlo en un pequeño aparato para
poder llevarlo a casa y guardarlo en el ordenador,
compartiendolo luego con amigos y familiares
a través de Picasa.

Hace un par de semanas llevé el ordenador
a revisar, y el informático me regaló un
paquete de papel fotográfico para usar
con la impresora que le compré hace años.

Es una HP photosmart C4280, que hasta hace
dos días sólo había utilizado para escanear,
copiar e imprimir documentos y alguna imagen,
pero nunca fotos, y vaya sorpresa la mía al
descubrir que salen unas fotos de altísima
calidad, que parecen postales.

Cuando vemos una foto de un lugar en el
que hemos estado, automáticamente aparecen
unos recuerdos de las experiencias que tuvimos.

Si nunca hemos estado en ese lugar, la evocación
no es tan poderosa, pero aún así nos puede ayudar
a imaginar y experimentar sensaciones de belleza,
paz, u otras.

Es increible ver que a través de un aparatito casi
mágico llamado cámara fotografica, un ordenador,
una impresora y un soporte de papel podemos
almacenar y compartir parcialmente experiencias
que siempre son y seran personales e intransferibles.


Hace muchos años, cuando empecé a viajar, tomé
muchas fotos, luego me cansé y no tomé ninguna,
hace dos años volví a hacerlo pero no imprimí
ninguna, y ahora estoy asombrado por la perfección
y calidad de una impresora que desconocía que
pudiera realizar copias tan buenas de las fotos.

Ahora me han entrado ganas de imprimir unas
cuantas de las miles que tengo almacenadas
de mis caminatas.

Porque no es lo mismo ver una imagen en la
pantalla del ordenador o el televisor, que verla
sobre papel. De alguna forma parece tener
un nivel de virtualidad más bajo, parece más
real aunque en realidad no es más que una
imagen, puntitos de colores sobre papel
fotográfico, que sólo es un pálido reflejo
del paisaje donde se tomó la foto.

El poder tocarla le da una apariencia de realidad
que la imagen en la pantalla del ordenador no tiene.

Tambien soy consciente de que yo no soy de
la generación digital, y que esta sensación a
lo mejor los más jóvenes no la tienen, ya que
han crecido con ordenadores desde pequeños.

Esto tambien me pasa con los libros.

Es maravilloso que seamos capaces de subir
y bajar montañas, grabar una imagen,
y compartir esta imagen y recordar.

La mente humana es increiblemente sofisticada,
y los instrumentos tecnológicos de que disponemos
son una buena imagen de las capacidades de esta mente.


Forma, sensación, percepción, samskaras y conciencia;

todos en una simple foto:

el pico de Alba en el macizo de la maladeta,
tomada bajando del Perdiguero, en el Posets.

Primer y segundo tres mil,los dos
evocados en una sola foto.

Maravilloso




jueves, 21 de abril de 2011

Agregados: Identificación


Es muy curioso ver como la identificación con
algo o alguien es la fuente de todo sufrimiento,
incluyendo dentro del sufrimiento los estados
de alegria transitorios que poco tienen que ver
con la verdadera felicidad y mucho con una
forma de sufrimiento llamada sufrimiento
del cambio.

Este objeto de identificación puede ser externo,
como un equipo de fútbol o un grupo de personas,
pero la identificación más sutil y que nos genera
más sufrimiento es la identificación con los
cinco agregados.

Llegar a entender como funcionan estos cinco
agregados y el proceso de identificación con ellos
proporciona la base para poder liberar la mente
de los tres venenos que la encadenan a la rueda.


Forma, sensación, percepción, factores composicionales
y consciencia son unas palabras que de poco sirve conocerlas
si en realidad no hacemos un esfuerzo genuino para
penetrar su verdadera naturaleza y significado.

En realidad no son más que aspectos y procesos de
la mente que si son entendidos dejaran de ser una fuente
de sufrimiento y pasaran a convertirse en medios
hábiles para poder relacionarnos con otras mentes
de una forma más sana.

Y tambien descubriremos que esta famosa y escurridiza
entidad conocida como EGO surge de la IDENTIFICACION
con varios de estos agregados, que le sirven de base.

Mientras estos cinco montones no sean comprendidos
y su verdadera naturaleza nos sea desconocida,
las acciones seguiran generando sufrimiento.

Y el EGO seguirá oscureciendo la presencia
espontanea de una mente despierta
transformándola en conciencia
confusa.



domingo, 17 de abril de 2011

Telurismo: Meditación



Esta tarde he ido al castillo de Tagamanent.

La primera vez que estuve fue durante el transcurso
de una caminata de unas ocho horas,
el pasado otoño.

Luego he vuelto un par de veces en coche,
y caminando unos veinte minutos que es
lo que se tarda en subir desde el aparcamiento.

He estado merodeando por los alrededores,
sentandome en diversos sitios, escuchando
el murmullo de las conversaciones de un
par de parejas que estaban arriba,
buscando ese sitio especial que te
permite desapegarte de los pensamientos
y sensaciones.

Al final lo he encontrado, y allí me he
sentado en postura de meditación que
ya había casi olvidado, ya que últimamente
he estado practicando la meditación en acción,
es decir, el arte de las ascensiones invernales.

Parece que he encontrado de nuevo uno
de esos lugares donde el telurismo favorece
la práctica de la meditación.

Probablemente el esfuerzo realizado el día
de la caminata sirvió para sintonizar mi
mente con la mente del lugar, que ahora
ya me conoce y me brinda pequeñas muestras
de su afecto a modo de experiencias meditativas.

O a lo mejor todo esto son sólo imaginaciones de
mi ego espiritual.

Habrá que irlo comprobando.




jueves, 7 de abril de 2011

La Preciosa existencia humana


Siempre el muro azul,
salpicado de colores,
de imagenes que aparecen y
se desvanecen en la memoria.

Las memorias, almacenes
de experiencias ligadas
a emociones, cristales
teñidos que empañan
la percepción.

Una cámara, un microfono,
unos auriculares y un disco duro
conectados a un ordenador,
conectado a una red eterea
llamada internet:
reflejos imperfectos
de la propia mente humana
y sus funciones.

Percibir para crear una imagen
de un mundo desconocido,
de una realidad que sólo
podrá ser intuida o deducida,
explorando con un navegador
mezcla de lógica e intuición.

Qué maravilla el cuerpo humano,
con todos sus organos,
y que nos permite obtener
experiencias.

Qué suerte gozar de la
preciosa existencia humana
para poder ir más allá
del aparente sufrimiento
que todo lo impregna.


viernes, 25 de marzo de 2011

Pedraforca: Fin de un ciclo


Ascender al Pedraforca nevado ha supuesto
otra experiencia especial. Cuando hace unos
dos años subí por primera vez, vino a parar
a mis manos un calendario con una foto
de esta bonita montaña cubierta de nieve.

En esos momentos, pensé que probablemente
nunca llegaría a subir en invierno, ya que lo
veía muy difícil.

Este pasado fin de semana culminé con éxito
la ascensión, y ahora el calendario con la
bonita foto cuelga de la pared de mi dormitorio,
cual trofeo de un safari africano.


Sé que en gran parte es un motivo de autosatisfacción
egoica, ya que mi ego montañero dispone de un trofeo
más en su colección de logros.

Pero también sé que hay algo más que sólo ego:
se trata de la culminación de una etapa de
aprendizaje en la que la montaña ha sido
el soporte de este proceso de aprendizaje.

Ha sido la primera vez en que durante la noche
previa han aparecido temores que me han desvelado,
temores profundos que han aflorado con la simple
idea de la ascensión a esta bella montaña.


El riesgo de alud era de 3 en una escala de cinco,
y el no tener a nadie delante ha hecho que todo
el rato estuviera muy atento a las señales de
posibles desprendimientos.


Al llegar a la cumbre he podido disfrutar de una
media hora en completa soledad para poder
gozar de las magníficas vistas, y he esperado un
poco más para que los que venían detrás y que
subían por otra ruta me pudieran hacer una foto.


Durante la bajada me he encontrado con otros
que subían y que tenían la dificultad de andar
sobre una nieve ya pastosa y no helada como
la de la mañana. Esas son las ventajas de salir
temprano.


Espero que este nuevo ciclo que empieza
pueda ser de provecho para mi y para todos,
y que otros temores ocultos en lo profundo
de la mente puedan seguir aflorando,
para ser afrontados y superados.

jueves, 24 de marzo de 2011

Refugio: Maestro


Puedo leerlo,
puedo imaginarlo,
puedo comprenderlo,
pero sólo puedo saberlo
si consigo vivirlo.

Puedo abrir camino
o seguir tus huellas,
pero sólo mis pasos
pueden llevarme
a la cumbre.

Maestro,
mente clara sin mácula,
guia de confianza,
en ti tomo refugio.

Tu eres el buda,
la mente despierta.

Tu eres el dharma,
la enseñanza veraz.

Tu eres la shanga,
los compañeros de viaje.

Gozo y paz.

lunes, 7 de marzo de 2011

Pico del Infierno: Subir para Bajar

Ir solo a la montaña te permite adentrarte
profundamente en tu propia mente.

Ahí estás tu, con tus temores, tus esperanzas,
tus deseos, tus creencias.

El viaje puede ser por terreno conocido o bien
por terra incognita, pero la experiencia siempre
es fresca y nueva, personal e intransferible.

La percepción del momento presente suele
estar teñida por los temores y deseos
que impregnan la mente.

La nieve oculta los detalles de la montaña,
pero deja al descubierto su esencia mas pura,
aunque dificulta nuestra capacidad de
orientación y la vuelve mas peligrosa.


Ayer ascendí al Pic de L´Infern,
y la verdad es que me costó mucho.
La aproximación con raquetas me
hizo pensar en abandonar debido
al cansancio. Luego escondí las
raquetas y me puse los crampones,
y me volvieron las fuerzas.


En el último tramo apareció un cierto temor
por lo expuesto e inclinado del mismo.


En la cima me encontré con tres
montañeros mas avezados que
seguían otra ruta pero que me
marcaron el camino a la cumbre.


La vuelta relajada hasta que
en el cielo aparecieron unas
nubes que se iban acercando
y me infundieron miedo a que
el tiempo empeorara, aunque
objetivamente no era para tanto.

Supongo que sería la experiencia
de la semana pasada en la que
la niebla y el viento me impidieron
llegar al coll de la Marrana,
y el miedo a ser incapaz de
orientarme pese a llevar el GPS.


El miedo me hizo acelerar el ritmo,
y eso favoreció de nuevo el cansancio.

Luego, al llegar al coll de la Marrana,
la tranquilidad de nuevo, la calma:
Ahí no me pierdo ni queriendo.

Al llegar al coche, una densa niebla
cubría el Pic de la Dona y el Bastiments,
hermanos del Pic de l´Infern. Por suerte
yo ya estaba a salvo.

¿Y quien es este yo que tiene miedo
y se siente inseguro en la soledad
de la montaña invernal y a salvo
en una caja de chatarra con ruedas?

¿Quien es este yo que se alegra mas
cuando regresa a la confortable rutina
que cuando hace cumbre?

¿Quien es este yo al que solo
le preocupa sobrevivir?

¿Será este Yo el Ego montañero
que sale reforzado de cada
nueva ascensión?

¿Será este Yo el hijo
sin existencia inherente
del APEGO?

La verdad es que esta ascensión al
Pic de L´Infern me hizo bajar
a mi propio infierno y enfrentarme
de nuevo al gran demonio del YO.


Mucho me temo que este descenso
se va a repetir en cada ascensión,
hasta que caiga la máscara
de forma definitiva.

Vaya paradoja:
subir más alto para poder
bajar más profundamente.


martes, 1 de marzo de 2011

Experiencias: Desistir



Hoy hace casi un año, tuve una experiencia andando
con raquetas de nieve, en la que pasé mucho miedo.

Visto retrospectivamente, el problema real fue la
gran TEMERIDAD que tuve al adentrarme en
la montaña nevada, solo, sin GPS y con las
condiciones meteorológicas muy adversas.

Este pasado domingo, estaba en una zona cercana,
con crampones en vez de raquetas, solo, con GPS,
y con unas condiciones meteorológicas similares
o peores que las de hace un año.

La diferencia es que esta vez RECORDE la mala
experiencia que tuve hace un año, y cuando vi
que un montañero que me precedía regresaba,
me refugié del viento detrás de una roca, esperando
que la niebla y el fuerte viento se disiparan.

Luego apareció un grupo de unos quince montañeros,
que supongo que estarían en un cursillo, y eso me dió
ánimos para seguir adelante, pese a la nula visibilidad
y la fuerza tremenda del viento. Me sentí acompañado,
y les seguí una media hora, adelantándolos cuando
se pararon cerca de un iglú, para recibir nuevas
instrucciones. Seguí avanzando durante unos quince
minutos, mirando repetidamente hacia atrás,
esperando que me siguieran,
pero cuando ya no los vi, comprendí
que si seguía adelante volvería a cometer el mismo error
de hace un año: caer en la TEMERIDAD.

Di media vuelta y regresé, viendo después en el
refugio que ellos también habían desistido y dado
la vuelta, siguiendo las instrucciones de los guías.

Esta vez no sentí miedo en ningún momento,
pese a que las condiciones eran muy malas,
pero en cada paso que di estuve plenamente
ATENTO, ya que el fuerte viento helado, la
densa niebla y el andar con crampones
se encargaron de mantener la mente en
alerta roja todo el rato, especialmente
cuando no veía a nadie.

Una experiencia más,
y un mal hábito superado,
al menos por el momento.

El ego temerario parece que
ya no manda tanto como antes.

jueves, 24 de febrero de 2011

Despertar



Ayer me decía a mi mismo
que hoy despertaría.

Hoy me digo que será mañana.

Y mientras, se me escapa el
AHORA,
la verdadera puerta del

DESPERTAR

Ahora: Parece que fue ayer



Mas allá del tiempo,
donde la atracción y la
repulsión son lo mismo,
se encuentra el

AHORA

martes, 15 de febrero de 2011

Las máscaras del Ego: Ahora


Este domingo pasado no hubo dosis de montaña,
y el ego montañero pareció quejarse un poco:
durante el último año está habituado a recibir
altas dosis de caminatas que lo refuerzan y
fortalecen, haciendole creer que su supremacía
sobre la mente va a durar siempre.

Pero para su desgracia, sucedió que una serie
de experiencias surgieron estando en la granja,
dando de comer a los animales. Y eso me hizo
comprender que la mente egoica es adicta a
las experiencias, y trata de convertir toda actividad
en una fuente de adicción. En los últimos años,
los rituales o actividades han variado, pero el hábito
a caer en la adicción a las experiencias placenteras
sigue estando ahí, agazapado, esperando su ocasión
para convertir los rituales en grilletes.

Con la zanahoria del falso progreso, el ego
pretende engañar a la mente y encallarla
en el callejón sin salida de siempre,
con el objetivo bastardo de convertirse
en un experto en la materia, sea esta la
esgrima, la cábala o el montañismo,
desviandonos del camino.

El tiempo parece ir pasando,
y los escenarios cambiando,
como el decorado de una obra de
teatro, pero el actor protagonista
parece ser simpre el mismo,
aunque eso si,
cambiando de máscaras:
el budista tibetano, el samurai,
el cabalista, el montañero...

Nadie dijo que iba a ser fácil,
pero sin una PERSEVERANCIA
a prueba de bomba me parece
imposible la tarea de algun día
llegar a desenmascarar realmente
a este personaje tan resbaladizo,
fuente de todo sufrimiento,
maestro del autoengaño:

EL EGO


Parece que esta entidad sin existencia
inherente es el amo y señor de los
tres tiempos; pasado, presente y
futuro.

Pero, por suerte, también parece ser que no
tiene ningun poder en el

AHORA


martes, 8 de febrero de 2011

Fenix: Morir para renacer


Cada vez que subo a verte,
dejo algo en el camino.

Cada vez que llego a la cima,
me regalas algo.

Cada vez que regreso,
algo ha cambiado.

Bastiments,
mi viejo amigo,
el primero.

jueves, 27 de enero de 2011

Vacuidad y vacío


Curiosa sensación de irrealidad:
todo parece una ilusión,
un sueño, una fantasía.

Hace unos años me gustaba ir
a un despeñadero y sentarme a
"meditar" justo en el borde.

Desde allí podía divisar a lo lejos
las casas de un pueblo cercano a
donde vivo y los coches circulando
por la autovía.

Me imaginaba lo que estarían haciendo
los inquilinos de cada casa, sus pensamientos,
preocupaciones, deseos.

Así mismo observaba a los pequeños coches
y sabía que en su interior había seres como yo,
yendo de un sitio a otro, con la música puesta
o charlando distraidamente.

Y yo lo obsevaba todo desde mi mirador privilegiado,
justo al borde del precipicio, a un paso del vacío,
y sabía que cuando entraba de nuevo en mi coche
era uno más de los iban y venían, inmerso en
mi propio mundo, buscando mi casita donde
me sentía relativamente seguro en la rutina
del día a día, con las preocupaciones cotidianas,
como las goteras en el supermercado, y las
distracciones habituales como la televisión.

Por unos momentos salía de mi pequeño
mundo y me daba cuenta de la irrealidad
de la vida que llevamos, inmersos en
un mundo de preocupaciones que en
su inmensa mayoría no tienen ningun
sentido cuando son observadas con
una perspectiva más amplia.

El hecho de estar al borde del precipicio
me ayudaba a estar más atento,
ya que un movimiento en falso
podía tener consecuencias fatales.

Y en esos momentos de observación clara,
venían a mi mente esos otros momentos de
mi vida en que no había una rutina tan sólida,
y la sóla preocupación era decidir a dónde ir,
en un viaje abierto y sin objetivo concreto.

Ahora estoy experimentando esa misma
sensación de irrealidad, con la diferencia
aparente de que estoy dentro de la cajita
pequeña de "mi" casa y no en el despeñadero.

¿Será que en realidad me he dado
cuenta de que siempre tenemos
un pie colgando en el vacío,
de que la muerte siempre nos
acompaña como la sombra al cuerpo?

Ojalá esta sensación pueda servirme
de estímulo para practicar con más
ahínco, sin perder el precioso tiempo
en actividades sin sentido.

domingo, 23 de enero de 2011

Monturull: Primer Solo invernal


Hoy he tenido la suerte de poder culminar mi
primera ascensión invernal en solitario.

Ha sido el Monturull, hermano mayor del Perafita,
al cual subí la semana pasada acompañado de
Josep María, un montañero leridano con el
que me encontré por causalidad, y que hizo de
padrino en mi bautizo al alpinismo.

Hoy he hecho la aproximación acompañado de
Jon y Tatiana, vasco y eslovaca con los que
he coincidido en el párking. Luego hemos
intercambiado números de teléfono y ellos
se han dirigido hacia el Pic de la Colilla, a
la derecha del Perafita, mientras que yo
he tomado la ruta de la izquierda, hacia
el Monturull.

Pese a subir solo, de alguna forma me sentía
acompañado, ya que yo les veía a ellos a lo lejos,
y al llegar a la cumbre les he llamado, coincidiendo
que estaban ellos en su cima, y me han dicho
que me veían con los prismáticos.


Día frío pero claro, sin nube alguna,
y sólo nosotros tres en esta vasta
montaña nevada.

La ascensión de hoy ha sido un poco más
compleja que la de la semana pasada,
que comparada con la de hoy fue un
verdadero paseo sin ninguna dificultad
técnica y un factor de riesgo mucho más
bajo que el de hoy.


Las sensaciones experimentadas, únicas,
y aún ahora parece que estoy flotando en
una nube de autosatisfacción por haber
logrado culminar con éxito la ascensión.

Es mi ego montañero, orgulloso de su
hazaña, apegandose a la experiencia
de culminación.

Sensación muy parecida a la que mi
ego espiritual vivió hace unos años,
cuando se apegó a una serie de experiencias
que surgieron espontáneamente.

¡Qué bella es la montaña de la mente!




sábado, 22 de enero de 2011

Tilopa y las entrañas del pez


Observando al observador,
como viéndose uno mismo en el espejo.

Centrando la atención en el meditador,
este mago creador de ilusión.

Mirando, intentando ver
lo que no puede ser visto.

Curioso ejercicio, como
intentar agarrar un resbaladizo pez.

Y una vez agarrado el pez,
comerse sus entrañas.

Parece que el abuelo Tilopa
sabía como hacerlo.

Lo que no puede ser visto,
puede ser degustado.

UN SABOR

jueves, 20 de enero de 2011

Libertad: Recta Visión


Hubo una vez, largo tiempo atrás,
que el mundo entero quería cambiar.

Ahora dejo al mundo girar,
y me dedico a la percepción cambiar.

He comprendido que sólo mi propio mundo
es factible modificar.

Durante la semana, en la cárcel de la rutina estoy,
y el domingo se me concede un breve permiso.

Antes creía ser libre,
ahora sé que soy un prisionero.

Prisionero de mi propia ignorancia,
viviendo en la sombra del ser.

Pese a los múltiples viajes,
nunca dejé los grilletes.

Probé todo tipo de sucedáneos,
pero nunca el verdadero sabor.

Practiqué numerosas actividades,
pero sin la recta motivación.

Ahora subo montañas,
limando mis propias cadenas.

Cada esforzada ascensión,
me acerca un poco más,
a la preciosa

LIBERTAD

que concede la

RECTA VISION



lunes, 17 de enero de 2011

Belleza: Maestro y Montaña

Buscando la escasa nieve,
del plan inicial me he desviado.

Pensaba que la Tossa Plana sería
la primera ascensión con crampones,
pero al final fuiste tu, Perafita,
con los estanys de la Pera a tus pies,
y el Monturull como hermano.

De Lles me he marchado,
y el compañero ha aparecido
cuando a Aransa he llegado.

Parece que tengo suerte,
o a lo mejor el maestro vela por mi,
ya que en los momentos delicados,
el compañero experimentado siempre ha llegado.

Hoy he dado un nuevo paso,
ganando un poco más de experiencia
en el noble arte de andar sobre terreno resbaladizo.

Una aproximación de dos horas,
y un ascenso de otras dos,
con una vuelta de tres.

Gracias montaña,
por permitirme apreciar brevemente
la belleza de la propia mente.

Gracias maestro.



domingo, 9 de enero de 2011

Mirando: Mente en movimiento


Ser capaz de mantener la atención en lo que sucede
en la mente AHORA mismo es todo un reto.

Muchas veces la mente no está satisfecha con
lo que el cuerpo está haciendo ahora, ya que no proporciona
SENSACIONES agradables, y no pudiendo cambiar las
circunstancias externas se dedica a proyectar
RECUERDOS y DESEOS, es decir, crear un
PASADO y un FUTURO inexistentes y recrearse
en ellos, DISTRAYENDOSE del único momento
real, el AHORA.

La práctica de observar la mente sin dejarse arrastrar
por todo lo que en ella aparece es la base para poder
aplicar técnicas más complejas.

Se trata simplemente de ENFOCAR la atención en
la mente misma, y OBSERVAR su contenido y
su movimiento, sin pretender eliminarlo ni
modificarlo.

Si la mente está en calma, la dejamos en calma,
y si aparecen pensamientos o emociones,
simplemente los dejamos pasar.

Una vez que le encontremos el truquillo, veremos que
podemos practicar en cualquier circunstancia,
sin ir a ningún sitio ni hacer nada especial que
no sea lo que estemos haciendo en este momento.

El objeto de observación es la mente misma,
y ella siempre está con nosotros.

El pasado y el futuro son creaciones de
la mente confusa que es incapaz de
ver mas allá de la superficie del momento presente,
que oculta al eterno AHORA,
verdadera naturaleza de la mente.
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