Majestuoso, te yergues sobre el trono de la confusion,
establecido en el templo de la ignorancia,
oscureciendo lo que es claro por naturaleza.
Gracias a tu fiel sirviente el APEGO,
tejes tu telaraña de sufrimiento,
donde encadenas a la conciencia primordial.
Tus instrumentos son la flauta de la ESPERANZA
y el tambor del TEMOR, con los cuales marcas el
ritmo de la sonata del EGO.
Asustas a los debiles,que te temen;
engañas a los ambiciosos, que te adoran,
y sirves a los sabios, que te conocen.
Vieja serpiente, que mudas de piel miles de veces,
me asustaste, me engañaste y ahora me sirves,
como un perro fiel a su amo.
Cumples tu funcion impecablemente,
y permites que el juego del despertar tenga lugar
en la tierra de la confusion dual.
Eres la cara oscura de todo maestro,
la cruda mascara del RIGOR,
necesaria para que impere la JUSTICIA.
Samsara y nirvana tienen el mismo sabor,
y karma y dharma son las dos caras
de la unica moneda del no-dos.