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lunes, 24 de septiembre de 2012

sábado, 8 de septiembre de 2012

Círculo: Chod


Oscurece, y hay que preparar el círculo protector,
porque la noche cae, 
y el viento parece que despierta.

La última vez, apareció el fuego,
en forma de tormenta eléctrica,
y la estancia se truncó.

Esta vez el viento del norte
sopla durante tres horas,
y luego el cielo aparece
despejado, mostrando
las infinitas estrellas.

Mas tarde, la luna se va centrando,
y con su resplandor reflejado
oculta las estrellas.

Y luego  vuelve el sol,
dando por finalizada
la purificación.

Hora de descender al valle:
  mente fresca y simple.

Bonita experiencia.



jueves, 13 de octubre de 2011

La cueva: Luz y oscuridad

A la falta de luz la llamamos oscuridad,
pero en realidad, si nuestros ojos tuvieran
una sensibilidad mas elevada como la que
tienen otros animales, la noche no sería
tan oscura.

Adentrarnos en una cueva es como adentrarnos
en el oscuro subconsciente, donde podemos
encontrar los impulsos, deseos o recuerdos
que por una u otra razón no podemos o no
queremos llevarlos a la luz de la conciencia.

Cuando andamos por la montaña de noche
o nos adentramos en cuevas, de alguna manera
estamos investigando la parte no consciente
de la mente.

La parte de la mente que se relaciona con
hacer un vivac en una cumbre no es la
misma que la que está ligada con adentrarse
en una cueva, ya que en un vivac, si el
tiempo acompaña, se puede gozar de la
vastedad del universo con sus estrellas,
y descubrir ciertos aspectos de nuestras
raices celestiales.

En una cueva profundizamos en el
elemento tierra; es un descenso a
lo mas profundo de nuestras raices
terrenales, la parte mas oscura y
primitiva.

En una cueva la luz de los astros está ausente,
aunque de alguna manera nos sentimos
a refugio de las inclemencias del tiempo
y de los peligros del mundo exterior,
que en el pasado eran muchos.

Con el descubrimiento del fuego
este descenso al interior de la cueva
se hizo posible.

El vivac en una cumbre SOLVE,
y el adentrarse en una cueva
COAGULA.

Adentrarse en cuevas o en montañas
sin estar debidamente preparados sería
una temeridad. De la misma manera,
explorar ciertas partes y aspectos de
la mente sin la debida preparación
y cualificación puede resultar
peligroso.

Ciertas técnicas mentales sólo
deben utilizarse bajo la supervisión
de un guia cualificado, ya que las
zonas oscuras de la mente almacenan
materiales y fuerzas poderosas y
peligrosas que pueden desequilibrar
a los incautos que no estan preparados.

La mente se puede ver invadida por
un flujo de impulsos, emociones
y pensamientos que de forma
impersonal fluyen por el
resquicio que encuentran.

Hay que saber como cerrar esas
puertas que estan ahí cerradas
por alguna razón. No se trata sólo
de entrar a lo loco en la cueva del
subconsciente, sino de explorarla de
forma segura y ser capaz de salir
reforzados.

Aumentar la luz para que disminuya
la oscuridad, aumentar la conciencia
a costa de la inconciencia:
dejar que la SABIDURIA innata
de la mente brille y desaparezca
la IGNORANCIA,
que es sólo una falta de sabiduría.


sábado, 10 de septiembre de 2011

Puigmal: Ahora

Curiosamente, los temores afloraron
antes de llegar a la cumbre,
demostrando una vez más
que aferrarse a las esperanzas
y temores del futuro
es pernicioso e inútil.

Una vez arriba,
muy pocos salieron
de sus escondrijos.

A lo mejor, cuando la
mente vive en el ahora,
los temores no existen

No tuve que utilizar el cuchillo,
pese a que lo tenía a mano.


Sólo recuerdo un asomo de
los fantasmas de montañeros
muertos en esta montaña,
pasando sigilosamente.

La noche con luna casi llena,
muy poco viento,
con unos dos grados
y sin nubes ni niebla.


Casi un hotel de cinco estrellas,
permitiendome gozar de una
magnífica experiencia.

Tendré que regresar otra vez,
ahora que ya dormí a los
pies de la cruz,
que esta vez no fue
del calvario.



jueves, 8 de septiembre de 2011

Machig: Chod y vivac


Mañana por la noche, si el tiempo acompaña,
estaré haciendo vivac en una cumbre de más
de 2900 m.

Hoy, el tiempo no era propicio, y he tenido que
regresar de Queralbs, ya que el Puigmal estaba
cubierto de nubes y niebla.

Será mi primer vivac en solitario en una cumbre.
A lo largo de los años, he dormido solo en muchos
lugares, como cementerios, la gran pirámide,
el Sinaí, etc.

Pese a ello, ya empiezan a asomar viejos temores,
los fantasmas que habitan en lo más profundo
de la mente. Es sólo un preludio de lo que va
a suceder mañana, un aperitivo.

Todo parece estar dispuesto para que el ritual
de mañana sirva para poder desenmascarar
algunos inquilinos antiguos que habitan en
la conciencia base y que refuerzan a la séptima:
el ego.

Allá voy Puigmal;
todo tuyo.

Espero que no vuelva nadie,
sólo mente.


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