En la via budista, llegará un momento en que estaremos preparados
para tomar los votos de la bodichita.
Hay una serie de votos relacionados con la virtud de la PACIENCIA.
Se rompen los votos al:
1- Encolerizarnos cuando practicamos la virtud. Devolver golpe
por golpe a quien nos golpea, a quien nos injuria,
nos infama o insulta.
2- No ayudar a quienes estan enfadados con nosotros.
3- No aceptar las disculpas o excusas de alguien que reconoce
no haber actuado bien con nosotos.
4- Actuar siguiendo los pensamientos de cólera. Dejarse llevar por el
propio enfado.
Con la paciencia se obtendrá la PERSEVERANCIA o
diligencia entusiasta.
Aunque practiquemos las diez paramitas, si no tenemos paciencia,
brotará la COLERA, y todas las virtudes acumuladas
anteriormente seran aniquiladas en un instante.
Podemos distinguir tres clases de paciencia:
1- La paciencia que no tiene en cuenta el mal hecho por los otros.
2- La paciencia que toma con alegria el sufrimiento.
3- La paciencia que desea contemplar la realidad ultima de todos
los fenomenos.
Si realmente deseamos ser capaces de ayudar
a los demas a abandonar el sufrimiento,
debemos desarrollar la paciencia.
No hay que confundir la paciencia con
la PERMISIVIDAD, que consiste
en dejar que los que estan confundidos,
a los que queremos ayudar,
sigan enfangandose con actos no virtuosos.
A veces la COMPASION toma una forma
AIRADA, para evitar males mayores
en aquellos que aun no libres
de su EGO, creen estarlo.
La paciencia va ligada a la compasion,
y esta a la SABIDURIA
y tambien a la INTELIGENCIA.
La tarea de un practicante genuino
no consiste solo en alentar y
felicitar, sino tambien en
reprobar a los que se
desvian de la senda
peligrosa del mahamudra,
y por ello se excluyen ellos
mismos del grupo de practicantes
comprometidos.