Mostrando entradas con la etiqueta autoliberación de las emociones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autoliberación de las emociones. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de julio de 2014

Autoliberación: Coemergencia



Las circunstancias de la vida, unidas a nuestra estructura mental concreta,
hacen que surjan emociones, mas o menos intensas.

Cómo gestionamos estas emociones es lo que marcará
la diferencia entre una conciencia lúcida o confusa,
entre el estar prisioneros en estados mentales
opacos y  anclados en el sufrimiento o estar
liberados.

No es fácil mantener estados de presencia mental
impolutos durante y después del surgimiento
de fuertes perturbaciones mentales.

Pero con la práctica del mahamudra, es posible
llegar a un punto donde estas emociones
se autoliberan cuando surgen.

Este estadio es el mismo que encontramos en
el dzogchen, y aunque la forma de llegar a
él puede variar, el resultado es el mismo.


Podemos describir conceptualmente lo que se siente
al experimentar la autoliberacion de las emociones,
o a través de símbolos, pero no dejan de ser
meros sucedáneos de la experiencia real,
que es personal e instranferible,
y no se puede comunicar.

Existen multitud de libros que detallan
los métodos de meditación del sistema
mahamudra, y narran las experiencias
de los maestros del pasado; estos libros
tienen una utilidad relativa, ya que podemos
ser capaces de memorizarlos de cabo a rabo,
incluyendo los aforismos de los maestros,
aunque no tengamos ninguna experiencia
ni mucho menos ningun logro.

Por ello es de vital importancia que seamos
capaces de llevar a la práctica las instrucciones,
y a no ser que tengamos una capacidad innata,
será necesario que estemos en contacto
con maestros del linaje que nos transmitan
los métodos y nos ayuden en caso de duda.

Hoy en dia no hay problema para encontrar
todo tipo de libros con instrucciones que
en épocas pasadas se transmitian solo a
los discípulos aventajados después
de un largo proceso de práctica bajo
la estricta supervisión de maestros
cualificados.


La pregunta es: ¿tengo un nivel parecido
al de los practicantes a los que se transmitían
estas instrucciones orales, o soy sólo un
practicante sin ningun tipo de realizaciones
que se engaña a si mismo?

Dependiendo de la honestidad en la respuesta
a esta pregunta, podremos sacar partido
de la enseñanza o seguir perdiendo el tiempo
en la noria del autoengaño.


Related Posts with Thumbnails