Mostrando entradas con la etiqueta montañismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta montañismo. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de julio de 2013

Progreso: Tecnica y seguridad

 
 
Pasos que en el pasado nos parecieron difíciles,
con el progreso fruto del aprendizaje
ahora nos parecen fáciles.

Cuando nuestro nivel no es muy elevado,
determinadas acciones requieren un elevado
grado de atención y esfuerzo.

Cuando nuestra técnica mejora,
podemos acometer empresas
que en el pasado nos parecían
imposibles.

En el montañismo, como en la meditación,
el progreso tiene lugar cuando
seguimos el programa adecuado.
 
 
Podemos ayudar a los demás a cruzar
pasos delicados de forma segura,
cuando nuestro nivel técnico
nos proporciona seguridad.
 
 
Es gratificante apreciar que vamos
progresando en el sutil arte de
conocernos mejor a nosotros
mismos. 
 
En el aprendizaje de la meditación,
aparecen técnicas que pueden poner
en peligro nuestra integridad mental
y física, ya que llevan a la mente y
al cuerpo a estados energéticos
potentes.
 
Hay que andarse con el mismo cuidado
que tenemos cuando utilizamos técnicas
alpinas o de escalada para progresar
por pasos delicados, ya que el riesgo
de caída es elevado. 

En la montaña es fácil ver cuando estamos
ante un paso expuesto;
Cuando meditamos a veces no nos resulta
tan fácil identificar estos momentos delicados,
y por eso hay muchos que caen en el
abismo del desequilibrio sin estar 
debidamente asegurados.

La técnica bien utilizada nos permite acceder
de forma segura a espacios o estados mentales
de difícil acceso.


 
 

jueves, 2 de agosto de 2012

Recta motivación: Equilibrio


Quedaron ya atrás los días en los que la espontaneidad
impregnaba el comportamiento.

Ahora planifico mis escapadas cual general una batalla,
queriendo controlar casi todo,
reduciendo la incertidumbre al máximo.

Estancia, pico objetivo, ruta a seguir, prevision meteorológica...
Esto es obra del ego montañero,
verdadero beneficiario de las escapadas
a tres mil metros de altura y tres o cuatro
horas de coche.

Y cuando regreso, el ritual de colgar fotos
y tracks en internet, cual trofeos de caza
para que los demás conozcan "mis" proezas.

El ego está convirtiendo una actividad neutra,
en una actividad sin sentido.
Incluso la duración está siendo objeto
de secuestro por parte del ego competitivo.

Por muchas cumbres que pueda alcanzar,
con esta motivación actual
me estoy apartando del recto sendero,
pese a lo que pueda señalar 
el GPS.

A más experiencia, mas gordo y potente
se vuelve el ego, señal inequívoca
de la mala calibración de la brújula interna.

Me gustaría poder decir que el montañismo
ha sido útil para desarrollar la compasión
y la sabiduría, pero dudo que sea así.

No hay duda de que las situaciones vividas
en la montaña han hecho aflorar
ciertos temores agazapados en la mente,
que han tenido que ser afrontados si o si.

Un exceso de prudencia es cobardía;
un exceso de coraje es temeridad;
Difícil encontrar el equilibrio
en el aéreo paso a la cumbre
del despertar.

Esperemos que la próxima salida montañera
no sea una nueva escapada egoica:
alimento del ego montañero,
infiel y desleal compañero.

HUNG

domingo, 10 de junio de 2012

Punta alta: Los caballeros

 
 
De vuelta al Punta Alta,
de nuevo la niebla,
pero sin tormenta.
 
Sólo hasta la cumbre,
y allí estaba el ingeniero,
acudiendo a la llamada.
 
La vuelta con una variante,
por la arista del comalesbienes,
con niebla pero ya dos.
 
Amistades a tres mil metros,
momentos compartidos,
con un fragmento de pirámide.
 
El barranco ya me conoce,
cual acelerador de partículas,
transformando conciencia
en presencia.
 
Cavallers
caballeros
knights.



martes, 23 de agosto de 2011

Vall de Boí: Besiberri




El conjunto de nueve iglesias románicas de la
Vall de Boí, en el pirineo leridano, fueron declaradas
patrimonio de la humanidad en el año 2000.

Este año, debido a que he estado subiendo a picos
de esta zona del pirineo, he podido descubrir
aspectos que desconocía por completo.

Este domingo pasado, antes de ir al hostal
donde he pasado siempre las noches
antes de las ascensiones, he tenido tiempo
de visitar unas cuantas de estas iglesias
y subir a sus altos campanarios.


Al día siguiente pude llevar a cabo una
bonita ruta de ascenso hasta el
Besiberri Sur, pasando por los
lagos de la Gémena.

En cierta manera, las cumbres son como los
altos campanarios de las iglesias, y los lagos
las capillas, siendo el caminante el altar
móvil que va ofreciendo en sacrificio
sus miedos y temores mas ocultos
a lo largo de la ruta.

Durante bastante tiempo he estado
obsesionado en subir a los "campanarios"
o cumbres, sin valorar demasiado el
resto del paisaje.

En cierta manera he querido tocar el cielo,
estar cerca de las nubes, como si fuera
una campana en lo alto del campanario,
repicando sin ton ni son.


Ultimamente, mi vision se ha abierto un poco
y me he dado cuenta de que lo realmente
importante es la motivación con la que
realizamos la acción, en este caso,
la caminata de turno, mucho más
vital que hacer cumbre o no.

De alguna manera, he estando colocando
mis campanas en lo alto de las cumbres
para que cuando sea más viejo y no
pueda ascender a lo alto del campanario
pueda tocarlas desde las capillas.

¡Qué bellas son las montañas de la mente,
con sus magníficos lagos y sus muchas veces
árduas puertas de acceso!

La música que se puede escuchar en estos
bellos y abruptos parajes no está contaminada
por el barullo de las masas dominadas por
sus instintos y emociones.

Sólo los montañeros tienen acceso a estos
lugares inaccesibles para la mayoría,
y deben ser conscientes de que dejan
un rastro que forma parte del cuerpo
etérico de estos bellos parajes.

Y este rastro puede ser percibido por
todo montañero que sepa escuchar
la voz de la montaña.

Dejemos lo mejor de nosotros mismos,
para que otros puedan beneficiarse.


lunes, 27 de junio de 2011

Montañismo y meditación: Prudencia


Poco a poco la áspera llamada de la montaña
ha ido acallando otras voces ruidosas
que llenaban la mente.

Paulatinamente, el centro de gravedad de
la mente ha ido basculando hacia puntos mas
elevados y etéreos, aunque firmemente
arraigados en la tierra.

He sido llevado a explorar zonas de la mente
olvidadas por haberme establecido en rutinas
pertenecientes al valle o incluso al subsuelo
cavernoso y oscuro.

Un aire mucho mas limpio inunda la mente,
que ha re-aprendido a ascender a sus
propias cumbres de pureza.

En el montañismo no basta con sólo ascender:
hay que regresar sano y salvo.

En la meditación pasa igual:
las experiencias meditativas permiten alcanzar
estados mentales etereos pero hay que ser
capaz de regresar sin perder la cordura.

El nivel alcanzado en el montañismo
debe ir a la par con el nivel alcanzado
en la meditación.

Los peligros de la meditacion son tantos
como los del montañismo, aunque a veces
nuestra inconsciencia nos lleva a menospreciarlos.

Moverse de forma segura a tres mil metros
de altura requiere la misma práctica y
atención que moverse de forma
cómoda dentro de determinados
niveles de práctica meditativa.

Los conocimientos generales del entorno
de la montaña, orientación, climatología
así como las herramientas y técnica para
utilizarlas son básicos para el éxito.

Lo mismo es aplicable a la mente
y las prácticas de meditación.

Ahora el montañero-meditador ha
entrado en otro nivel de práctica,
que no es mejor que el anterior,
sino su culminación, así como
la cima de la montaña no es
mejor que su lomo, sino su
culminación natural.

Acceder a las cimas de tres mil
metros requiere un cierto grado
de experiencia y conocimientos
técnicos así como el uso correcto
de determinadas herramientas.

Lo mismo sucede con determinados
tipos de prácticas meditativas que
proporcionan acceso a estados de
conciencia "elevados".

Ayer me encontré con un montañero
que había pasado solo la noche
en lo alto del Besiberri, un tres mil
al que pronto pienso ascender.

Obviamente, su nivel actual está
muy por encima del mio, pero
es bueno que se haya cruzado
en mi camino para mostrarme
una forma de entender el
montañismo.

Seamos prudentes sin caer
en el pozo de la cobardía
ni el abismo de la temeridad,
siempre sujetos a la cuerda
del linaje.



viernes, 10 de junio de 2011

Mont-Roig: Una Canción para el rey


Hace un año fui a pescar,
y desde la cima del Ventolau
te pude observar.

Este domingo vengo a por ti,
Mont-Roig,
preparado para gozar.

Te vi,
pero no te pude atrapar;
parecías lejos.

Tarareé la cancion para el rey,
pero desafiné bastante:
falta de práctica.

Después del Monteixo,
en Beret descansé:
no sentía las piernas.

Este domingo vengo a por ti,
Mont-Roig,
con un poco más de solfa.

La base establecida,
el camino por recorrer,
y el fruto por degustar.




jueves, 25 de noviembre de 2010

Montañismo invernal: Serenidad


Esperando que la nieve te cubra ,
para poder degustar tu frio sabor,
tu crudo sabor invernal,
justo al alba.

Nuevas sensaciones,
nuevas experiencias,
profundizando en el silencio,
ahondando en la vacuidad.

Como un niño con zapatos nuevos,
ese soy yo, entusiasmado,
consciente del riesgo,
listo para empezar.

Preparado para descubrir
tu oscura cara norte,
la más peligrosa,
pero tambien la más bella.

SERENIDAD

GOZO

CURIOSIDAD

domingo, 21 de noviembre de 2010

Armonía: El silencio y la montaña



Amo la montaña por el silencio y la paz que me ayuda
a encontrar. No es que la montaña sea silenciosa ni
pacífica per se, pero andar por ella me ayuda a encontrar
ese silencio y esa paz en mi interior.

La montaña tiene sus sonidos, como el
silbar del viento entre las rocas, los truenos
o el sonido tranquilizante del agua de los
rios fluyendo sin prisa pero sin pausa.

A veces, el ruido de la propia
respiración, de las emociones o
de los pensamientos surgiendo en la
mente tapa el sonido
silencioso de la montaña.

Pero simpre existen esos
momentos en que los
sonidos generados por
uno mismo y los sonidos
generados por la montaña
se armonizan, se complementan.

Estos son los momentos de
silencio activo, momentos en los
que podemos gozar plenamente
del montañismo y hallar esa paz
que muchas veces en los valles
de la rutina diaria se nos escapa
sin dejar rastro.

Silencio y paz,
o música y paz:
armonía

Probablemente,el hecho de movernos
a alturas superiores a las que habitualmente
estamos establecidos, con los consiguientes
cambios psicofísicos relacionados con
la baja presión y la falta de oxígeno, ayuda a que
las experiencias de silencio y paz
emerjan.

La belleza de los paisajes solitarios de la
alta montaña ayuda a que con el recto
esfuerzo aparezcan experiencias
que no suelen surgir en otros
parajes.

De hecho, en teoría estas experiencias
pueden surgir en cualquier entorno
y a cualquier altura, ya que surgen de la
propia mente, pero mi experiencia es
que se presentan con más facilidad
en el entorno silencioso de la
alta montaña, donde nos es más
difícil distraernos con ruidos
provenientes de otras fuentes,
como motocicletas, manadas
de transeúntes u otros.

Este silencio es el verdadero
estado de la mente desapegada,
fluyendo libremente.

Silencio, paz, gozo:

ARMONÍA



domingo, 24 de octubre de 2010

La montaña invernal: Nuevas sensaciones



Con el cambio de estación la montaña nos muestra otra
de sus múltiples facetas. Las horas de luz se van acortando
hasta llegar al solsticio de invierno, el frio aumenta,
y hace su aparición la nieve, que recubre los senderos
estivales y hace un poco más difícil la orientación.

Con la nieve el riesgo aumenta, ya que pueden
producirse avalanchas, y si la niebla aparece,
se vuelve más difícil orientarse.

En muchas ocasiones, para realizar las ascensiones
que en verano no suponen ningun problema,
no va a ser suficiente con las botas, sinó que
deberemos llevar unas raquetas de nieve
para aproximarnos y unos crampones y
el piolet para los tramos con más pendiente.

Para poder gozar las sensaciones que nos
brinda la montaña en invierno, habrá que
prepararse adecuadamente, con cursillos
si hace falta, para aprender técnicas como
el cramponaje o saber valorar el estado
de la nieve y la meteorología para escoger las
rutas más seguras.

Este pasado invierno-primavera la montaña
ya me regaló un aperitivo de lo que podré
disfrutar este año y los siguientes si me
aplico. Las raquetas fueron mi puerta de
entrada al montañismo invernal.

Será una buena decisión unirse a un centro
excursionista para así poder federarse y
tener acceso al seguro.

Nuevos compañeros apareceran para
seguir aprendiendo el bello arte del
montañismo de forma más segura.

Y con todo esto, nuevas vias de
autoconocimiento podran ser exploradas,
en este eterno viaje del descubrimiento
de la verdadera naturaleza de la mente.

Entusiasmo y gozo por la nueva
etapa que empieza.


martes, 5 de octubre de 2010

La montaña y la mente


Estos agregados impermanentes,
manantial permanente de frescas experiencias,
siempre cambiando.

Placer, dolor, alegria, tristeza;
son sólo aspectos parciales
de una única realidad.

La vida,
el gran misterio,
con sus cimas y sus valles,
con sus lagos y sus rios,
y con su clima cambiante.

La mente despierta,
cima estrecha y resbaladiza,
rodeada por el abismo de la confusion.

Subir para ver con más claridad;
bajar con más sabiduría
para vivir de forma más intensa.

Conocer la montaña,
para conocernos mejor
a nosotros mismos.
Related Posts with Thumbnails