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lunes, 1 de noviembre de 2010

Montseny: Perfección de la Generosidad


Andando por senderos ya conocidos,
subiendo para agudizar la mente,
afilándola como una navaja,
para cortar limpiamente
la confusión
que la enturbia.

Desde la cima,
durante el descenso,
escuchando viejas canciones,
que silencian el ruido de las manadas
que siempre suben distraidas
por la llana y ancha pista.

Montseny,
antesala del Pirineo,
pequeño pero matón,
con les Agudes como corazón,
alegras la vista del caminante,
perfeccionas al veterano
y aclimatas al debutante.

Hoy he traido mi música,
pero no he dejado de escucharte,
disfrutando de tus suaves fragancias,
viendo tus magníficos colores,
acariciando tu áspera piel
y saboreando tu cristalino néctar.

Gracias por permitirme gozar
sin nada a cambio esperar,
mostrandome de forma nítida,
la perfección de la generosidad.

domingo, 30 de mayo de 2010

Ascenso vertical: Trepando


Les Agudes (1703m) es la segunda cumbre más alta del macizo
del Montseny, sólo superada por el Turó del Home (1706m) y seguida
por Matagalls (1697m).

Pero tiene la peculiaridad de que se puede acceder a ella por muchas
vías, y una de ellas, els Castellets, que es la que he utilizado hoy,
es una vía abrupta que requiere TREPAR, es decir, ayudarse
de las manos, ya que tiene una gran verticalidad.

Cuando he llegado arriba, he visto que había unos escaladores
que estaban abriendo una vía, haciendo agujeros con un taladro
y clavando unos tornillos que sirven como anclaje para las cuerdas.

He bajado hasta donde estaban, y los he observado un rato,
y me han dicho que en realidad estaban reabriendo la vía,
ya que algun ladrón con dotes de escalada se había llevado
todos los tornillos y anclajes que ellos habían puesto cuando
abrieron la vía: manda huevos. Incluso a estas ALTURAS
encontramos chorizos.

Trepar es un paso intermedio entre el andar y la
escalada: no requiere el uso de cuerdas pero
hay que utilizar las manos para agarrarse a
los salientes de las rocas, subiendo de forma
abrupta y relativamente vertical.

El trepar supone un riesgo de caida mucho
más elevado que el de andar por un sendero
más suave, y menor que en la escalada,
pero al no ir encordado el peligro de accidente
es mayor.

Cuando llueve no hay ningun problema en seguir
andando por el sendero suave, pero trepar lloviendo
sería una temeridad, ya que el riesgo de resbalar
sería muy elevado.

En este tipo de vías abruptas cada año suelen haber
varios accidentes graves y muertes, por lo que
hay que ser muy consciente de que los ERRORES
se pagan muy caros, a diferencia de los senderos
más suaves, donde un error no se suele saldar
con tan trágicas consecuencias.

Lo mismo sucede con vías como el Mahamudra,
que es una vía abrupta, como el Dzogchen o
el Zen, y en ellas el riesgo de DESCALABRO
mental es muy elevado, comparado con
otras vías más suaves y progresivas.

A la cima de la mente aguda se puede llegar
por diversas vías, pero si se hace transitando
la vía abrupta, hay que ser consciente del
plus de peligrosidad que conlleva, y tomar
las precauciones oportunas.

Si no somos conscientes de esto, es muy
probable que nuestra inconsciencia nos
lleve a la TEMERIDAD y a cometer
errores de consecuencias funestas.

Cada uno tiene que encontrar la via
que se adapte a sus capacidades relativas,
y no querer ir por donde aún no esté
preparado para transitar, por muy
bonito que parezca el sendero,
atractivas las sensaciones y
majestuosas las vistas.


ATENCION

PELIGRO


domingo, 24 de enero de 2010

La Niebla,el camino y el miedo


La sensacion de caminar por un sendero conocido varía
mucho en funcion de nuestro estado de forma,
la estacion y las condiciones climatológicas particulares
que aparecen a lo largo de la senda, que siempre
es NUEVA y FRESCA, pese a que la hayamos
transitado anteriormente cientos de veces.

Hoy he subido a Matagalls por una ruta que conozco
bastante bien.Son unas tres horas ida y vuelta,
mas una hora de coche: Lo justo para ir despues
de almorzar y volver antes del anochecer.

Poco antes de llegar a la cima, ha aparecido la
niebla, y me ha acompañado durante todo el
descenso, junto con una tenue llovizna.

Pese a conocer bien esta ruta circular, cuando
no veía mas allá de 10 metros, me ha invadido
una sensacion de INQUIETUD, supongo que
relacionada con un miedo subconsciente a
perderme, aunque racionalmente era
consciente que la probabilidad de que
esto sucediera era muy pequeña.

Esta TENSION ha durado una media hora,
hasta que al disminuir la altitud, la niebla
se ha ido disipando y permitía ver a
unos 60 metros mas o menos.

Cuando en la rutina diaria que conocemos
tan bien hace su aparicion la niebla de
la confusion mental, debida a perturbaciones
mentales o emocionales DENSAS,
tambien aparece la llovizna de la
INQUIETUD, que puede llegar
a convertirse en una fuerte TEMPESTAD
y poner en peligro nuestra integridad
física o mental.

Es importante que en situaciones DELICADAS,
con condiciones DESFAVORABLES que
aparecen debido a nuestro KARMA,
no perdamos la CALMA, ya que
podriamos perder el CAMINO
sin darnos cuenta.

El caminar, como la vida, a veces da sorpresas,
agradables o desagradables, y hay que
estar preparado por lo que pueda surgir,
y tener a mano mecanismos de auxilio
por si necesitamos ayuda.

Hay sendas o tramos del camino mas
peligrosos que otros, pero si estamos
preparados y tomamos las medidas
adecuadas, no caeremos en la
TEMERIDAD, que es una sombra
del CORAJE. La temeridad es
querer afrontar RIESGOS sin
estar debidamente capacitados
ni preparados para ello.

La PRUDENCIA siempre es buena
compañera, especialmente cuando
las condiciones convierten el
camino en peligroso.

OSAR ir mas allá de nuestros límites
ACTUALES es legítimo, pero debemos
asociar este osar con el SABER para
no resbalar y hacernos daño a
nosotros y a los que confían
o dependen de nosotros.


lunes, 7 de diciembre de 2009

Otoño: Hojas y pensamientos


A veces el camino se encuentra cubierto
por las hojas de los recuerdos,
que esconden los baches
y las piedras.

Hasta que no sopla el viento del desapego
y se lleva las hojas caidas,
hay que andar despacio,
sin prisas.

Los pensamientos son como las hojas,
que surgen y alimentan el arbol de la mente
y luego se caen, para que puedan
surgir otras de nuevas.

Cuando se pudren, fertilizan el suelo.
Sería estúpido aferrarse a ellas,
y sin embargo, es lo que solemos
hacer con los pensamientos.

Relajarse,
dejar ir,
solo
ahora.



domingo, 26 de octubre de 2008

Trepando: Las Agudas




Andando y agudizando la mente.

Las Agudas (Les Agudes) , en el macizo del Montseny, cerca del Turo de l´Home.

26 de Octubre de 2008.

Subir trepando desde Sant Marçal es toda una aventura, sobretodo si se sube por la cresta.

Me recuerda mis viejos viajes y "trekkings", entre ellos el Annapurna en Nepal y el del Callejon de Huailas, en Huaraz, Peru.

Con los años uno se da cuenta que no hace falta ir al otro lado del mundo para tener experiencias especiales y conocerse mejor a uno mismo.

Pero la verdad es que creo firmemente que las aventuras "exteriores" pegan mas cuando uno aun no ha llegado a los cuarenta, y deben hacerse si te lo pide el cuerpo.

En esto de gustos, no hay discusiones. Todos tenemos los nuestros y van variando.

C´est la vie.
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