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domingo, 27 de junio de 2010

Pacificación mental: Calma


Andando, sin prisas,
entrando en el ritmo atemporal
de la montaña, donde mil años
son para ella un dia.

Subiendo, escuchando el
silencio vivo de la montaña,
su voz mas clara,
pacífica y relajante.

Descansando,
tocando el cielo con sus nubes,
verdaderos pensamientos
de la montaña.

Bajando,
escuchando los truenos,
su voz mas grave,
húmeda y atemorizadora.

Y allí arriba,
escondido en su regazo,
el lago de la paz:
Calma.


domingo, 6 de junio de 2010

Karma: Suerte


El pronóstico para hoy era tormenta en los pirineos,
pero yo DEBIA ir al Puigpedrós (2914 m), o al menos
ese era el plan. A las seis y media puse rumbo a la
Cerdaña, via la Collada de Toses. A las ocho ya
estaba en Alp, con la lluvia arreciando, y con
la querida montaña envuelta en nubes y relámpagos.

Cambio espontáneo de plan: ya que parece que hoy
me quedaré sin la dosis, voy a explorar el territorio
para otro día. Me pongo en ruta hacia la Seu de Urgell,
y en Martinet me desvío hacia Estana, un pequeño pueblo
desde el cual otro día pienso subir a la sierra del Cadí,
trepando por la Canal del cristal.

Sigue lloviendo, y se acaba el asfalto. Intento dar la vuelta
metiendome marcha atrás en la entrada de una casa,
pero al haber bastante pendiente, la rueda patina,
y ahí me quedo atrapado. Después de intentar sin éxito
poner distintos objetos debajo de la rueda, aparece el
payés, y empezamos a buscar el gancho para que
pueda sacarme con su pequeño tractor. Hoy he descubierto
que en la rueda de recambio hay un tornillo-gancho que
se enrosca en un agujero cubierto por una lengueta de
plástico en la parte delantera del coche.
Por suerte, bajando los asientos traseros he podido
acceder a la rueda de recambio, ya que estaba
empotrado en un rosal y no podía abrir el maletero.

Tambien por suerte había suficiente espacio para
que pudiera salir el tractorcillo. Dicho y hecho.
El buen samaritano me ha dicho que ya está
acostumbrado a sacar incautos de la trampa
en la que he caído.

Parece que he tenido SUERTE.

Sigo por el camino barroso hasta el
aparcamiento desde el cual otro día
atacaré la Canal del Cristal, que hoy
está cubierta de nieve y con nubarrones
por sombrero.

Son las diez. Volvamos al plan inicial,
media vuelta y rumbo a Meranges,
pueblo desde el que se accede al
refugio de Malniu después de seguir
una carretera en bastantes buenas
condiciones durante media hora.

El tiempo parece que se va a aguantar.


Llego al refugio (2130 m), pago tres euros
por aparcar (dicen que para financiar el
mantenimiento del refugio y la zona),
y me pongo rumbo al Puigpedrós.
Son las doce en punto.

Después de media hora de andar,
me doy cuenta de que no estoy yendo
en la direccion apropiada, ya que las
señales son las de un Sendero GR que
lleva al refugio dels Engorgs, que se encuentra
en una zona llena de pequeños lagos y estanques,
a los pies del Puigpedrós.

Cruzo un par de neveros con cuidado, y al llegar
a la zona de los estanques, pretendo subir al
Puigpedrós por la portella de Meranges,
y hacer el recorrido inverso que tenía
previsto.

Casi estoy a punto de llegar al collado,
despues de dos horas y media, pero el
tiempo se complica de nuevo. Empieza a
llover y en las cumbres que me rodean
se oyen truenos por todos lados, con sus
consiguientes relampagos que los preceden.

Además, una densa niebla empieza a
ofuscar la visibilidad, y ahí es cuando
decido dar media vuelta y volver sobre
mis pasos, con mi GPS mental, antes
de que la cosa se complique de verdad.

Justo despues del refugio abierto,
me encuentro a un chico que hace
una travesía del GR, y le indico
que tenga cuidado al cruzar el
rio para llegar al refugio, ya
que viene muy crecido y con
la densa niebla no se ve casi
nada.

El me dice que el tiempo mejora
en la dirección en la que yo voy,
y yo le digo que empeora en
la que él va.

Nos deseamos buen viaje.

Mientras regreso sobre mis pasos,
siguiendo las señales rojas y blancas,
me doy cuenta de que si no me
hubiera equivocado, ahora me
encontraría arriba en la cumbre,
en plena tormenta, con poca visibilidad,
sin señales que seguir, y sin la
ayuda de mi amigo el Dakota 20,
que aún estoy esperando
que llegue.

¡Vaya SUERTE la mía!

Mientras voy andando, miro hacia
atrás deseando que el montañero
con el que me he cruzado haya
encontrado el refugio y esté bien,
a cubierto del temporal que ruge.

Ahora estoy muy tranquilo porque
sólo hay una tenue llovizna que me
acompaña, pero allá arriba las
cosas son distintas, muy distintas.

Son las cuatro, ya veo el lago junto
al refugio de Malniu con mi coche,
y el Puigmal al fondo. Ahora puedo
comer tranquilo un bocadillo de
pavo y queso, con una buena
vista.

A lo mejor, en el futuro puedo hacer
una travesía como el amigo con el
que me he cruzado, de refugio en
refugio y tiro porque me toca.

Ya estoy de vuelta al refugio.
Son las cinco menos cuarto.
Me cambio,sin prisas,
y ahora empieza a llover de
nuevo, con una niebla muy
densa que casi no te deja
ver por donde conduces.

Ahora voy a volver por el
túnel del Cadí y así me ahorro
el tostón de las curvas de la
collada de Toses.

Justo cuando me meto en el túnel
de seis kilómetros, Nadal juega
su último juego antes de convertirse
en el rey de Roland Garrós.
En el túnel la radio no funciona,
y me pierdo los últimos tres saques.
Cuando salgo ya es campeón.

Las siete menos cuarto, y ya estoy
de nuevo en casa, sano y salvo.

De momento, el karma me ha sido
favorable, pese a las apariencias
y contratiempos.

A veces las cosas no salen como uno
planea, por suerte.

lunes, 24 de mayo de 2010

El guia de montaña: GPS


Adentrarse solo en la montaña, con nieve,impone.

Pese a que las condiciones meteorológicas sean buenas,
siempre queda la duda de que pueden empeorar,
y esto hace que aparte de prestar mucha atención
a las pisadas en la nieve, se busquen referencias
mirando rocas y montañas que puedan servir
de anclaje para recordar el sendero en el caso
de que la visibilidad empeore.

Tambien se presta gran atención a la aparición
de nubes, es decir, se va con un ojo en la tierra
y otro en el cielo, por si las moscas.

A medida que te vas adentrando en un territorio
cubierto por el velo de la nieve, que cubre todo
sendero excepto las huellas recientes de otros
caminantes, te viene a la mente que en el camino
del AUTOCONOCIMIENTO tambien existen
estas etapas PELIGROSAS, donde la visibilidad
puede empeorar, y el riesgo de PERDIDA se hace
más alto, como sucede en la alta montaña (2500-4000m).

Estas huellas dejadas por otros son impermanentes,
como las dejadas por nosotros, y si empieza a nevar
o llover pueden desaparecer y complicar mucho
la vuelta al refugio.

Creo que va siendo hora de que me compre un buen
GPS, que no me parece necesario si las condiciones
meteorológicas son buenas, pero que puede convertirse
en un buen GUIA en caso de que el clima empeore.
En el peor de los casos, siempre podré volver sobre
mis pasos, y esto ya es suficiente si la cosa se pone
fea. Es como un SEGURO de asistencia en carretera.

Si quiero seguir caminando en este tipo de entorno,
ganando altura, no me va a quedar más remedio
que hacerme amigo del silencioso y experto GARMIN,
y REFUGIARME en él si la cosa se complica.

Hace dos semanas ya descubrí por las bravas
que mi GPS interno aún no está lo suficientemente
desarrollado como para sacarme de apuros si las
condiciones son muy adversas a alturas superiores
a los 2000 metros.

No me ha gustado nunca depender de la tecnología
y las máquinas, pese a que en el mundo en el que
vivimos es casi inevitable (coche, neveras, ordenadores,
teléfonos,calculadoras, registradoras...), pero también
tengo que admitir que cumplen su función.

El problema viene cuando creemos erroneamente que
todos estos utensilios tecnológicos estan separados de
la MENTE, y les otorgamos una importancia que no
tienen, obstaculizando así el desarrollo de las facultades
mentales de las que son sólo un reflejo imperfecto.

Es por ello que el experto señor Garmin
sólo es un pálido reflejo del verdadero
GPS que es la mente lúcida,
pero de momento necesito su
ayuda, ya que aún no soy un buda,
o ser despierto.

Me da la impresión de que en mi próxima
encarnación voy a tener que dedicarme
al enriquecedor oficio de GUIA de
MONTAÑA, para poder seguir
aprendiendo y desarrollando mi GPS.

Creo que me buscaré un bonito pueblecito
en los Alpes suizos, para poder renacer
en una familia de montañeros y tener
así las condiciones idoneas para practicar
el dharma mientras me gano la vida
ayudando a otros a adentrarse de forma
SEGURA en la alta montaña de la
MENTE.





domingo, 16 de mayo de 2010

MENTE-T: Viento, Nieve y paz


Subiendo al collado de Mentet

Vista del Canigó desde el collado de Mentet


Subiendo al Pic de la Dona:
el viento no se ve,pero está.

Refugio con el collado de Mentet a la
izquierda y el pic de la Dona.



Hoy he terminado lo que dejé a medias la semana pasada.
Las condiciones meteorológicas eran mucho mejores,
y he podido ascender más allá del collado de mentet,
dirección Pic de la Dona.

La tercera foto la he tomado en un punto donde he vuelto
atrás ya que soplaba un viento de una gran fuerza,
que no te dejaba casi ni andar.

Vaya sensación de debilidad comparando mi fragil cuerpo
con la potencia huracanada del viento a 2500 metros,
helado y cortante.

He descendido de nuevo hacia el collado,
y he seguido por el llano de Mentet,
hasta llegar al "refugio" que sale en
la cuarta foto, donde agazapado en
cuclillas he podido comer y beber algo.

El viaje de hoy ha tenido unas seis fases
diferenciadas:

1-Aparcar el coche como he podido, ya que
estaba la carretera con nieve y hielo, y
no se podía subir hasta la estación de
esquí como la semana pasada.

2- Subir hacia el collado de mentet,
donde he sentido una cierta
inquietud o temor, supongo
que debido al recuerdo del
mal rato pasado hace una
semana, temiendo que
apareciera la niebla.

3- Ascenso dirección pic de la Dona,
y parando debido al FUERTE
viento, donde me he cruzado
con unos esquiadores que
tambien ahí han empezado
el descenso.

4- Paseo por el llano de Mentet,
donde el viento helado y la
nieve producían una gran
sensación de aíslamiento
y paz, como andar por
un desierto de nieve.

5- Descanso y comida en el mini
refugio. Una vista fantástica,
muy relajante, fresca y viva
debido al helado viento.

6- Regreso a la estación muy
tranquilo y agradable:
APACIBLE.
Era el mismo tramo en
el que la semana
pasada experimenté
un gran miedo.

Este mismo sendero, si se hace en verano,
produce unas sensaciones muy diferentes,
ya que el gélido viento, compañero fiel
de la nieve, aclara el paisaje y la mente,
refrescándola y vivificándola, siempre
y cuando se vaya preparado, ya que
si se hiciera con el atuendo de verano,
ahora estaría CONGELADO como
un bacalao.

La SOLEDAD que se experimenta andando
en la nieve es más profunda que la que
se experimenta andando sobre la tierra.

La combinación de nieve, elemento
ACUATICO, con el viento, elemento
AEREO, de alguna manera AISLA
la mente del elemento TIERRA,
y hace aflorar los aspectos mas
ETEREOS de la mente,
despojándola de los burdos
aspectos TERRENALES
o terrestres, y de ahí
probablemente la
mayor profundidad
de la CALMA y
PAZ que se
experimentan.

ESTAR a SOLAS con uno mismo,
con la CLARIDAD del SOL,
elemento FUEGO, alumbrando
el sendero, es una gran experiencia,
que esperemos que sirva para
desarrollar la RECTA VISION.


COLLADO DE

(la) MENTE-T


Experiencias,
sólo experiencias.

domingo, 9 de mayo de 2010

Refugio: Temor y Renuncia



La montaña en invierno se vuelve brava, y el sendero se disipa.
Las condiciones climatológicas adversas hacen que sea mucho más
fácil perderse. Hoy lo he podido comprobar en un trekking con
raquetas en el pirineo, cerca de la estación de esquí de Vallter 2000,
situada a más de 2200 metros de altura, cerca del Bastiments,
pico de 2870 metros.

Cuando he llegado a las ocho y media, había niebla y empezaba
a caer aguanieve. He decidido intentar llegar a la portella de
mentet, un collado a unos 2400 metros de altura, pese a que
sólo había subido una vez en verano, y con medio metro de nieve
el sendero no era muy claro.

A medida que iba ascendiendo, el viento soplaba con más fuerza,
y la niebla se hacía más espesa, al igual que la nieve que
caía ahora con más intensidad. El viento soplaba de espaldas,
y esto hacía que las gafas protectoras mantuvieran la
visibilidad.

Después de una hora de ascenso, las ráfagas de viento me
empujaban con gran fuerza, y parecía que quedaban sólo
unos 500 o 600 metros hasta el collado, pero al
darme la vuelta, he visto que la niebla era cada vez
más espesa, y al darme el viento de cara, la nieve
ha chocado contra mi cara con gran fuerza, como
si fuera granizo, y las gafas se han empañado con
la nieve y el vaho.

He sentido un gran miedo, rayando en el pánico,
ya que no veía nada, e instintivamente el
cuerpo ha dado media vuelta y ha empezado un
descenso alocado, a zancadas, buscando un sendero
invisible.

Han sido aproximadamente unos 20 minutos,
en los que al andar con las raquetas fuera de
sendero, me hundía bastante, y al no ver casi nada
con el viento soplando de cara, unos temores de
alta intensidad han aflorado, temiendo lo peor,
pensando en Tolo Calafat, el alpinista muerto
hace poco en el Annapurna.

A medida que iba descendiendo intentando ver
las huellas que había dejado al subir, el viento
ha dejado de soplar con tanta fuerza, y esto
ha hecho que pese a que la visibilidad era
deficiente, la sensación de miedo descendiera
tambien, y por fin he recuperado el hilo del
sendero que no estaba lejos pero que debido
a la fuerte perturbación emocional y la escasa
visibilidad era invisible para mi.

Al ver los lejanos arboles, el temor se ha ido
diluyendo, y al llegar a la caseta de la estación
de esquí que no se veía debido a la niebla y el temporal
de aguanieve, he experimentado la sensación del
montañero perdido que llega al REFUGIO.
Una nueva sensación, agradable, en contraste
con la sensación de miedo experimentada media
hora antes, muy desagradable.

Ahora me doy cuenta de que si no existe un verdadero
miedo a los renacimientos desafortunados en el samsara,
no puede existir una verdadera toma de REFUGIO
en las TRES JOYAS del

BUDA

DHARMA

SHANGA

Las crisis y circunstancias difíciles de la vida deberían
ser utilizadas como acicate para generar una verdadera

RENUNCIA

a la vision samsárica,
fuente de todo

SUFRIMIENTO


Descansa en paz, Tolo.

Experiencias,
sólo experiencias,
de un caminante.


jueves, 6 de mayo de 2010

Annapurna: Fenix



Hoy es uno de esos días en que la mente
funciona de forma no-conceptual.

El Annapurna vuelve a tomar fuerza,
resucitando viejos patrones que yacían
semi-olvidados en el cuarto oscuro
de la memoria.

domingo, 14 de marzo de 2010

El sendero y la nieve


Cuando el frio sazona la nieve,
esta se congela y las raquetas
no se hunden demasiado,
facilitando los pasos.

Al bajar de la cumbre,
cuando el sol ya calienta,
la nieve está blanda
y los pasos se vuelven
profundos.

Curioso elemento, la nieve,
agua que parece tierra,
y que penetra profundamente
en las entrañas de la
tierra que recubre,
a diferencia del agua
caída como chaparron,
que resbala sin penetrar.

Me viene a la mente la
diferencia entre la comprension
intelectual, verdadera inteligencia,
y la SABIDURIA,
mucho mas penetrante.

Agua, nieve;
inteligencia, sabiduría.

El sendero es el mismo,
pero la comprension que
alcanzamos varía
en funcion de
COMO
andamos.


domingo, 24 de enero de 2010

La Niebla,el camino y el miedo


La sensacion de caminar por un sendero conocido varía
mucho en funcion de nuestro estado de forma,
la estacion y las condiciones climatológicas particulares
que aparecen a lo largo de la senda, que siempre
es NUEVA y FRESCA, pese a que la hayamos
transitado anteriormente cientos de veces.

Hoy he subido a Matagalls por una ruta que conozco
bastante bien.Son unas tres horas ida y vuelta,
mas una hora de coche: Lo justo para ir despues
de almorzar y volver antes del anochecer.

Poco antes de llegar a la cima, ha aparecido la
niebla, y me ha acompañado durante todo el
descenso, junto con una tenue llovizna.

Pese a conocer bien esta ruta circular, cuando
no veía mas allá de 10 metros, me ha invadido
una sensacion de INQUIETUD, supongo que
relacionada con un miedo subconsciente a
perderme, aunque racionalmente era
consciente que la probabilidad de que
esto sucediera era muy pequeña.

Esta TENSION ha durado una media hora,
hasta que al disminuir la altitud, la niebla
se ha ido disipando y permitía ver a
unos 60 metros mas o menos.

Cuando en la rutina diaria que conocemos
tan bien hace su aparicion la niebla de
la confusion mental, debida a perturbaciones
mentales o emocionales DENSAS,
tambien aparece la llovizna de la
INQUIETUD, que puede llegar
a convertirse en una fuerte TEMPESTAD
y poner en peligro nuestra integridad
física o mental.

Es importante que en situaciones DELICADAS,
con condiciones DESFAVORABLES que
aparecen debido a nuestro KARMA,
no perdamos la CALMA, ya que
podriamos perder el CAMINO
sin darnos cuenta.

El caminar, como la vida, a veces da sorpresas,
agradables o desagradables, y hay que
estar preparado por lo que pueda surgir,
y tener a mano mecanismos de auxilio
por si necesitamos ayuda.

Hay sendas o tramos del camino mas
peligrosos que otros, pero si estamos
preparados y tomamos las medidas
adecuadas, no caeremos en la
TEMERIDAD, que es una sombra
del CORAJE. La temeridad es
querer afrontar RIESGOS sin
estar debidamente capacitados
ni preparados para ello.

La PRUDENCIA siempre es buena
compañera, especialmente cuando
las condiciones convierten el
camino en peligroso.

OSAR ir mas allá de nuestros límites
ACTUALES es legítimo, pero debemos
asociar este osar con el SABER para
no resbalar y hacernos daño a
nosotros y a los que confían
o dependen de nosotros.


lunes, 20 de julio de 2009

Un sabor: Parecen dos

La primera vez,
me ocultaste la vista.

Vine a por tus secretos,
y tu descubriste los mios.

Vine con prisas,
y el tiempo se perdió.

Creí marcharme,
pero algo quedó contigo.

Ayer me dejaste ver tu espalda,
y me facilitaste el ascenso.

Me mostraste tus entrañas,
en el pozo de las grajas.

Desde tu cabeza,
la vision es superior.

Ahora ya se que tu eres yo,
y nunca me marché.

Pedraforca,
hijo pequeño del Kailas.

domingo, 26 de octubre de 2008

Trepando: Las Agudas




Andando y agudizando la mente.

Las Agudas (Les Agudes) , en el macizo del Montseny, cerca del Turo de l´Home.

26 de Octubre de 2008.

Subir trepando desde Sant Marçal es toda una aventura, sobretodo si se sube por la cresta.

Me recuerda mis viejos viajes y "trekkings", entre ellos el Annapurna en Nepal y el del Callejon de Huailas, en Huaraz, Peru.

Con los años uno se da cuenta que no hace falta ir al otro lado del mundo para tener experiencias especiales y conocerse mejor a uno mismo.

Pero la verdad es que creo firmemente que las aventuras "exteriores" pegan mas cuando uno aun no ha llegado a los cuarenta, y deben hacerse si te lo pide el cuerpo.

En esto de gustos, no hay discusiones. Todos tenemos los nuestros y van variando.

C´est la vie.
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