
Lo primero que hará el maestro, es hacer de espejo para que podamos darnos cuenta de quienes somos en realidad.
Solo puede haber un progreso real cuando ACEPTAMOS que nos estamos identificando consciente o inconscientemente con una serie de creencias, habitos, deseos y temores.
No solemos ser lo que creemos ser. Solemos centrarnos en los aspectos positivos de nuestro caracter, y dejar de lado lo que no nos gusta o consideramos inapropiado.
Un maestro genuino, lo primero que hará es confrontarnos con nuestra verdadera identidad actual: el EGO.
A través de un proceso mas o menos lento, iremos descubriendo quienes somos en realidad, y esto requiere CONFIANZA en quien te hace de ESPEJO, y CORAJE para aceptar que en realidad no somos un practicante ejemplar, sino alguien que se cree un buen practicante, con muchas cualidades que dejan mucho que desear.
Este es el EGO ESPIRITUAL, un tipo de imagen que nos hemos ido forjando a través de los años de practica de diversos métodos de crecimiento personal, que nos han sido relativamente útiles para progresar, pero que si queremos ir mas allá, debemos dejar atrás.
Una vez somos conscientes de nuestra identificación con este EGO ESPIRITUAL, hay que descubrir su VERDADERA NATURALEZA.
Aquí es donde entra en juego la técnica del CORTE, o CHOD, que nos permitirá, si es aplicada correctamente, descubrir qué o quién hay, detrás de esta máscara EGOICA.
El CHOD no es la única técnica para hacer este trabajo, pero si una de las más rápidas y eficaces.
De lo que se trata es de DARSE CUENTA de que somos otra cosa que un EGO espiritual, e ir mas allá de la DUALIDAD sujeto/objeto, para entrar en el terreno de la MENTE DESPIERTA.
Este va a ser el trabajo mas duro y doloroso al que el maestro nos va a someter, y será la base para el posterior desarrollo de nuestro verdadero potencial.
No hay un modelo estandar de actuación, sino que cada uno de nosotros va a tener un camino personal e intransferible, aunque en esencia la situación de partida es la misma para todos: DESCONOCEMOS nuestra VERDADERA NATURALEZA, y por consiguiente sufrimos y no podemos ser de verdadera ayuda para los demás.
El maestro es el encargado de actuar de catalizador de este proceso de CORTE, y velar para que no sea destructivo, sino CONSTRUCTIVO.
De ahí la importancia que sea un maestro genuino, y no un charlatan o un impostor.
Sin un espejo es muy difícil poder RECTIFICAR , pulir nuestras aristas, y VER nuestra verdadera NATURALEZA.
Si este espejo no refleja fielmente nuestra situación, podemos trabajar en vano.
El maestro genuino es un espejo que refleja sin distorsión lo que hay.
El maestro que hizo buena parte de este trabajo "sucio" con Marpa, fue Kukuripa.
Manos a la obra.


