sábado, 27 de agosto de 2011

Budismo occidental: Construcción


La catedral inconclusa de la práctica budista
ha empezado a desarrollar un ábside occidental.

Este templo interactivo que es el budismo,
está experimentando una fase de introducción
y crecimiento en occidente.

De momento, parece como si los practicantes
orientales quisieran orientalizar a los occidentales,
y estos lo estuvieran deseando para sentirse
verdaderos practicantes.

A lo largo del tiempo, cada país oriental
ha desarrollado su propia práctica,
de acuerdo con su idiosincrasia particular,
y han surgido numerosas y variadas formas.

Aquí en occidente, aún estamos en la fase
de los "misioneros". No existe aún una
práctica budista occidental propia, sino
injertos orientales en un terreno cultural
muy distinto al oriental.

La mentalidad occidental debe hallar la
forma de desarrollar su propia práctica
budista, para que esta pueda crecer
de forma natural fuera de los invernaderos
orientales que existen actualmente.

Mientras los occidentales nos empecinemos
en convertirnos en tibetanos o japoneses,
el budismo en occidente no pasará de
ser una planta exótica cultivada en
un invernadero, incapaz de reproducirse
y extenderse de forma natural.

Cada practicante occidental lleva en si
todo un conjunto de patrones creados
por años de práctica, algunos de esta
encarnación y otros de otras.

Debemos ser capaces de utilizar esos
viejos patrones de forma constructiva
para que nuestra práctica actual
sea eficiente y eficaz en el entorno
en el que nos movemos.

Nuestra práctica debería ser
impecable para que encaje en
el magnífico edificio del que
forma parte, ya sea una
piedra de cimentación o
un bonito capitel adornado
con bellas esculturas.

No pretendamos ser lo que
no somos, pero tampoco no
ser lo que somos.


martes, 23 de agosto de 2011

Vall de Boí: Besiberri




El conjunto de nueve iglesias románicas de la
Vall de Boí, en el pirineo leridano, fueron declaradas
patrimonio de la humanidad en el año 2000.

Este año, debido a que he estado subiendo a picos
de esta zona del pirineo, he podido descubrir
aspectos que desconocía por completo.

Este domingo pasado, antes de ir al hostal
donde he pasado siempre las noches
antes de las ascensiones, he tenido tiempo
de visitar unas cuantas de estas iglesias
y subir a sus altos campanarios.


Al día siguiente pude llevar a cabo una
bonita ruta de ascenso hasta el
Besiberri Sur, pasando por los
lagos de la Gémena.

En cierta manera, las cumbres son como los
altos campanarios de las iglesias, y los lagos
las capillas, siendo el caminante el altar
móvil que va ofreciendo en sacrificio
sus miedos y temores mas ocultos
a lo largo de la ruta.

Durante bastante tiempo he estado
obsesionado en subir a los "campanarios"
o cumbres, sin valorar demasiado el
resto del paisaje.

En cierta manera he querido tocar el cielo,
estar cerca de las nubes, como si fuera
una campana en lo alto del campanario,
repicando sin ton ni son.


Ultimamente, mi vision se ha abierto un poco
y me he dado cuenta de que lo realmente
importante es la motivación con la que
realizamos la acción, en este caso,
la caminata de turno, mucho más
vital que hacer cumbre o no.

De alguna manera, he estando colocando
mis campanas en lo alto de las cumbres
para que cuando sea más viejo y no
pueda ascender a lo alto del campanario
pueda tocarlas desde las capillas.

¡Qué bellas son las montañas de la mente,
con sus magníficos lagos y sus muchas veces
árduas puertas de acceso!

La música que se puede escuchar en estos
bellos y abruptos parajes no está contaminada
por el barullo de las masas dominadas por
sus instintos y emociones.

Sólo los montañeros tienen acceso a estos
lugares inaccesibles para la mayoría,
y deben ser conscientes de que dejan
un rastro que forma parte del cuerpo
etérico de estos bellos parajes.

Y este rastro puede ser percibido por
todo montañero que sepa escuchar
la voz de la montaña.

Dejemos lo mejor de nosotros mismos,
para que otros puedan beneficiarse.


sábado, 13 de agosto de 2011

Ibon de Cregüeña: Tres en uno



Despues de cruzar por la brecha que Rolando abrió,
y ascender al Taillon,
descansar a los pies del Monte Perdido,
cerca de la virgen de la Pineta,
la puerta hacia tus puras y heladas aguas
estaba ya abierta.

Subiendo, el gendarme de Alba,
vigilando mis pasos,
recordandome mi inicio.

Cubriendo mis espaldas, el Perdiguero,
el segundo, cubierto de nubes,
recordandome el riesgo.

Ya arriba, el Aragüells, tapando el
Vallibierna y el Culebras,
tirando de mi hacia adelante.

En el centro, aparece el Maldito,
oculto si no te adentras en el lago,
mandando con su silencio potente.

Solos, cara a cara, viendo nuestros
reflejos en las límpidas aguas glaciares:
Solo Mente clara y Vacua.

Ahora sé que puedo volver cuando quiera,
a descansar en tu regazo de paz,
a gozar de la clara visión.




Ibon de Cregüeña:

Fiel reflejo del Guru,
de la vision, meditación y acción,
escondite de las tres palabras
que golpean el punto crucial.

lunes, 1 de agosto de 2011

Recta motivación: Bodichita


La atracción por las cumbres hipnotiza
actualmente a la mente. Todo lo que no sea
ascender a tres mil metros, parece poca cosa.

Unos días de vacaciones donde no luzca el
sol se convierten en frustración.

Realmente, la identificación con este ego
montañero es intensa.

Me irá bien que el tiempo no sea bueno:
así podré realizar otras actividades que
no tengan que ver sólo con el montañismo.

Si el tiempo acompaña el lunes, subiré
hasta el ibon de Cregueña. La foto que
desde el año pasado cuelga en la pared
va a tomar cuerpo.

Este tipo de conducta obsesiva sigue
siendo uno de los patrones más arraigados
en la mente: cuando me intereso por algo,
esta actividad se convierte en el centro
de casi toda la atención, hasta que llegado
a un cierto nivel de pericia y comprensión,
pierde el interés, y luego surge algo nuevo.

Centrar toda la atención en algo
para así comprenderlo de forma
rápida, y luego dejarlo, sin aferrarse
a ello.

Las actividades, sean las que sean, no
son más que medios para el autoconocimiento,
para una mejor comprensión de la naturaleza
de la mente.

Con la certeza de que en un futuro,
más o menos cercano,
retomaré esta actividad que ahora
abandono en el mismo sitio en que
la dejo.

Sea esta actividad la esgrima, el montañismo,
el yoga u otra cualquiera.

Lo importante es que mientras se esté realizando
una actividad, se ponga en ello toda la atención.
Si no hay pasión por la práctica de una actividad,
entonces perdemos el precioso tiempo.

Mientras nuestra motivación sea egoica,
la práctica de cualquier actividad no será
nunca un medio para la liberación,
aunque lleguemos a convertirnos en
expertos en esa práctica.

Si voy a la montaña con el único fin de
convertirme en un montañero experto,
el montañismo se convertirá en fuente
de sufrimiento, por muy buen montañero
que sea.

Parece que había olvidado lo esencial,
pero por suerte la niebla me recordó
cómo hay que mirar para poder ver,
incluso cuando la niebla de la ignorancia
lo envuelve todo.

En realidad, en el lago se reflejan todas
las cumbres que lo rodean, y no siempre
hace falta subir a lo más alto, especialmente
cuando es una obsesión del ego para
sentirse importante y poder alardear
de su grandeza.

Creo que la fiebre de los tres miles empieza
a remitir, y el sendero de la bodichita,
del que me había apartado, se hace cada
vez mas claro.

El montañismo no consiste sólo en ascender
a cumbres elevadas como el ego montañero
desea, sino en hacerse uno con la montaña,
incluyendo los valles y lagos , con los días
soleados y los nublados, en invierno o en
verano.

Seguir el GR bodichita no parece ser suficiente
para el ego montañero, probablemente porque
en este sendero no pinta nada.

Competir con uno mismo es el sutil truco
que nos aparta del sendero de la bodichita.


Parece que la niebla se va desvaneciendo
poco a poco. Pero volverá. Y hay que ser
capaz de orientarse dentro de ella.



domingo, 24 de julio de 2011

Niebla: Visión interior


La ascensión de hoy ha sido una dura prueba.

La verdad es que llevo un año en el que
al haber alcanzado un nivel superior
al que tenía anteriormente,
el montañismo me está proporcionando
una serie de duras experiencias que
me llevan al límite de mis capacidades
actuales.

Esta semana venía padeciendo un dolor
en el pecho que me hacía dudar de la
capacidad de poder ascender satisfactoriamente.

Luego, al llegar aproximadamente a los
2500m de una ascensión de 3010,
partiendo de 1700 metros,
he entrado en un frente de niebla
y viento que me ha hecho dudar de
si retroceder, ya que iba solo, como
de costumbre, y no lo veía nada claro.

Al final, después de ver que una vez
dentro no era tan malo como parecía
al entrar en el frente, he optado por
seguir adelante.

Arriba, en la cumbre, algun paso delicado
de trepada, y para rematar, bajando por
el mismo barranco por el que he subido,
para acabar de machacar las rodillas.

Después de 8 horas de caminata
casi a ciegas, con un gran desnivel,
tres horas de coche hasta casa,
con los dos red bulls de rigor.

Ayer llegué a las nueve de la noche
al hostal en Vilaller;
hoy me he levantado a las cinco
de la mañana;

Punta alta de Comalesbienes,
hoy me has mostrado al
ego montañero en el
miedo, el cansancio
y la frustración.

Parece mentira que la niebla
que me ha impedido gozar del
paisaje, me haya permitido centrarme
en este personaje que vive de la
acumulación de experiencias
montañeras.

Desde que he entrado en la niebla,
no he pensado mas en el dolor del
pecho, y ahora estoy tan cansado
que si el dolor sigue ahí se confunde
con el cansancio general.

Séptimo tres mil en la lista del
ego; primero con niebla y visibilidad
nula. Supongo que la fiebre de los
tres miles terminará cuando en la
lista haya algunos más. O a lo mejor
terminó ya hoy.




domingo, 17 de julio de 2011

Garuda: Visión desnuda


Si ves a Naropa con la corona
de las dakinis,
estás viendo la naturaleza de
tu propia mente.

Si lo ves con los seis ornamentos,
llegó el momento de practicar
los seis yogas.

sábado, 16 de julio de 2011

Naropa: Seis Yogas

El cuerpo físico tiene sus canales por
donde circula sangre y linfa, y tambien
existe un cuerpo sutil por donde circula
energía que influye en el cuerpo físico.

Este cuerpo sutil tiene sus canales y sus
órganos, conocidos como chakras,
y su funcionamiento tiene una
gran influencia sobre los distintos
estados de conciencia.

A través de la respiración podemos
entrar en contacto con este cuerpo
energético, y modificar los flujos
de los distintos "aires" a través
de los canales o "nadis".

Quizás porque en el pasado he tenido
diversas experiencias con este cuerpo
sutil, nunca me ha obsesionado
la práctica de distintos yogas que
se centran en él.

A lo mejor porque he descubierto que
puede ser peligroso adentrarse en
este tipo de prácticas sin una guía
o un conocimiento sólido,
nunca he alentado a nadie
a practicar por su cuenta.

Una cosa es incitar a la gente a
practicar senderismo por un
terreno relativamente poco
peligroso y dentro del marco
de los senderos de Gran Recorrido,
donde es difícil perderse, y otra
muy distinta es empujar a
practicantes inexpertos a
la práctica del alpinismo,
donde el riesgo de poder
sufrir un accidente es mucho
mas elevado.

La práctica incorrecta de yogas
como kundalini o los yogas
de Naropa conlleva un riesgo
muy elevado de terminar
destrozando el equilibrio
mental y psicofísico del
incauto que se adentra
en este resbaladizo terreno
sin la preparación y guía
adecuada.

La vida misma nos suele mandar
señales cuando estamos preparados
para adentrarnos en este tipo de
prácticas, y debemos ser
observadores y cautos para determinar
cuando el momento ha llegado.

Forzar nuestra incursión en este
tipo de prácticas con fines
egoicos nos condenará a
caer en el abismo de la
temeridad.

Cuando el momento de trepar
por la abrupta cornisa de los
seis yogas llegue,
hay que estar muy bien preparado
y perfectamente encordado con
el linaje.

Estas han sido siempre las reglas.



martes, 12 de julio de 2011

Preliminares: Renuncia


Si lo pensamos detenidamente,
somos realmente afortunados al
disponer de un cuerpo humano
y haber tenido la suerte de encontrar
el dharma, y además disponer de
la libertad y facilidades para poder
llevarlo a la práctica.

En este mundo donde la mayoría
de los seres se hallan sumergidos
en el sufrimiento, incluso los que tienen
la fortuna de vivir en el primer mundo,
es un privilegio poder practicar
un sistema que progresivamente nos
desvincula del sufrimiento y sus
causas.

El lastre de errores cometidos bajo el
poder de la ignorancia muchas veces
nos parece insoportable, ya que arrastra
a la mente hacia estados desequilibrados
que parecen no tener fin debido a su
recurrencia.

Pero si perseveramos en la práctica,
poco a poco los frutos de la misma
nos son ofrecidos y podemos constatar
que el sufrimiento no es permanente,
sino sólo un modo desequilibrado
de percibir la realidad que puede
ser trascendido.

Toda acción tiene su reacción,
pese a que a veces esta no tenga
lugar de forma inmediata.

En un mundo donde el hedonismo
y los resultados inmediatos parecen
estar por encima de todo, la cultura
del esfuerzo y la perseverancia son
relegados a un segundo término,
y es por ello por lo que intentar
convencer a alguien sobre las
ventajas de practicar el dharma
es misión imposible.

Todos debemos llegar por nuestros
propios esfuerzos al punto en el que
somos conscientes de nuestra
triste situación, y renunciar
de forma sincera a seguir
generando causas para
seguir inmersos en el
mundo del sufrimiento.

Si no hemos llegado al collado
de la renuncia, jamás encontraremos
el sendero que nos llevará a la
cumbre del despertar.

Sin una renuncia verdadera a seguir
dando vueltas en la noria de la ignorancia,
es imposible entrar en el noble sendero que
nos conducirá a la cesación del sufrimiento.

Toda situación dolorosa y desagradable
puede convertirse en un estímulo
para desarrollar renuncia a seguir
actuando bajo el yugo de la ignorancia.

Sin unos buenos preliminares,
la práctica del mahamudra es estéril.

Sin una buena preparación y aclimatación,
toda expedición exigente está abocada
al fracaso.



viernes, 8 de julio de 2011

Drácula: La sombra


Mientras el tiempo pasa
en la celda de la rutina diaria,
parece desvanecerse
cuando ando por la montaña.

Mientras el vampiro sale
cuando se pone el sol
de la presencia espontánea,
se esconde cuando
aparece la montaña.

Y ahora descubro que
este temible monstruo
no es más que la sombra
de la mente despierta.

Siempre se esconde en
el castillo del pasado
y del futuro, pero nunca
ha existido en el
AHORA.

El oscuro valle de la ignorancia
es su feudo, reinando sobre
los súbditos del apego
con un sólo mordisco.

Pensamientos, sentimientos y
acciones son sus servidores
y proveedores de alimento,
sin siquiera sospecharlo.

Viejo conde,
hallé tu escondrijo,
en lo más alto del
Mulleres.

Creías estar a salvo,
pero ahora,
tras escalar las almenas
del temor,
sé que eres sólo
una antigua máscara.

Te invito a que tomes
parte en el festín:
clava tus afilados
colmillos en este montón
de impermanentes agregados.



miércoles, 6 de julio de 2011

Tilopa: Comiendo peces


Dejando las palabras fluir,
sin temor ni esperanza,
sin objeto ni fin,
como el agua.

Dejando los pensamientos
surgir, crecer y pasar,
sin ningun apego,
como las nubes.

El lago de la paz
no se agita con
los saltos de los
peces de las emociones.

Todo es perfecto ya;
no lo quieras modificar.
¿qué le vas a añadir
al AHORA?

Palabras,
pensamientos,
emociones:
perfecto.

No busques el
AQUI-AHORA ahí,
o se te escurrirá
como un pez.

Agarralo y cómete
sus entrañas suculentas,
y Tilopa te mostrará
su verdadera faz.


lunes, 4 de julio de 2011

Mirar y ver: Tercero


Miro y veo unos agregados impermanentes
que parecen moverse de un sitio a otro
impulsados por distintos deseos.

Miro y veo un agregado de la forma
envejeciendo lentamente,
y regalando sensaciones y
percepciones con su movimiento
en el espacio-tiempo.

Miro un poco más profundamente
y veo que este agregado de la forma
se renueva constantemente y no
tiene principio ni fin,
como el mismo universo
del que es parte.

Miro mucho mas profundamente
y veo que esta parte del gran
agregado de la forma que
erroneamente considero
"mi" cuerpo no está
separado del mismo.

Miro y veo que en realidad
nunca ha habido nadie
que mire y vea nada
que no sea a si mismo
reflejado en todo.

Mirar y ver,
sólo,
mirar y ver.

martes, 28 de junio de 2011

No-meditacion: AH


Tanto esforzarse,
para llegar a ninguna parte:

Aquí

Tanto esforzarse,
para llegar a todas partes:

Ahora

Tanto esforzarse,
para llegar al no-esfuerzo:

AH

lunes, 27 de junio de 2011

Montañismo y meditación: Prudencia


Poco a poco la áspera llamada de la montaña
ha ido acallando otras voces ruidosas
que llenaban la mente.

Paulatinamente, el centro de gravedad de
la mente ha ido basculando hacia puntos mas
elevados y etéreos, aunque firmemente
arraigados en la tierra.

He sido llevado a explorar zonas de la mente
olvidadas por haberme establecido en rutinas
pertenecientes al valle o incluso al subsuelo
cavernoso y oscuro.

Un aire mucho mas limpio inunda la mente,
que ha re-aprendido a ascender a sus
propias cumbres de pureza.

En el montañismo no basta con sólo ascender:
hay que regresar sano y salvo.

En la meditación pasa igual:
las experiencias meditativas permiten alcanzar
estados mentales etereos pero hay que ser
capaz de regresar sin perder la cordura.

El nivel alcanzado en el montañismo
debe ir a la par con el nivel alcanzado
en la meditación.

Los peligros de la meditacion son tantos
como los del montañismo, aunque a veces
nuestra inconsciencia nos lleva a menospreciarlos.

Moverse de forma segura a tres mil metros
de altura requiere la misma práctica y
atención que moverse de forma
cómoda dentro de determinados
niveles de práctica meditativa.

Los conocimientos generales del entorno
de la montaña, orientación, climatología
así como las herramientas y técnica para
utilizarlas son básicos para el éxito.

Lo mismo es aplicable a la mente
y las prácticas de meditación.

Ahora el montañero-meditador ha
entrado en otro nivel de práctica,
que no es mejor que el anterior,
sino su culminación, así como
la cima de la montaña no es
mejor que su lomo, sino su
culminación natural.

Acceder a las cimas de tres mil
metros requiere un cierto grado
de experiencia y conocimientos
técnicos así como el uso correcto
de determinadas herramientas.

Lo mismo sucede con determinados
tipos de prácticas meditativas que
proporcionan acceso a estados de
conciencia "elevados".

Ayer me encontré con un montañero
que había pasado solo la noche
en lo alto del Besiberri, un tres mil
al que pronto pienso ascender.

Obviamente, su nivel actual está
muy por encima del mio, pero
es bueno que se haya cruzado
en mi camino para mostrarme
una forma de entender el
montañismo.

Seamos prudentes sin caer
en el pozo de la cobardía
ni el abismo de la temeridad,
siempre sujetos a la cuerda
del linaje.



miércoles, 22 de junio de 2011

Mulleres: Chod

He tenido que subir a tres mil metros,
para afrontar mis miedos mas profundos.

He tenido que cruzar el nevero del infierno helado,
para poder enfrentarme al demonio del apego al ego.

He tenido que trepar por el collado de mulleres,
y dejar la carga de la mochila de los agregados.

He subido por la cornisa del recto esfuerzo,
para poder ser purificado por el viento del no-ego.

He llegado a la cumbre,
y he podido saborear tu aroma sin forma.

Luego, vuelta al valle,
la parte mas difícil.

Con esta ascensión he invocado
a los demonios mas temibles.

Y ahora os espero,
para ofreceros mi cuerpo ilusorio.

Venid todos, sin miedo,
y tomad lo que os pertenece.

Llegó la hora de saldar viejas cuentas,
de pagar viejas deudas casi olvidadas.

Llegó la hora del corte esencial,
del chod primordial.

Venid todos, demonios ocultos,
gozad del festín sin forma.

Aflorad todos, viejos temores,
salid a la luz de la presencia.

En realidad no encontrareis a nadie,
solo un monton sin dueño.





PHET

sábado, 18 de junio de 2011

Recta práctica: Grilletes


Vejez, enfermedad, muerte;
verdaderos estímulos para
no desperdiciar la preciosa
existencia humana en
actividades sin sentido.

Si no practicamos con
esmero cuando tenemos
plenitud de facultades,
físicas y mentales,
luego va a resultar
mucho mas difícil.

¿O es que hay algo mas
importante que liberarnos
de los grilletes del sufrimiento
mientras sigamos encerrados en
la mazmorra de la ignorancia?


jueves, 16 de junio de 2011

Mulleres: cuarto



Los miedos van dando paso al gozo,
mientras la nueva aventura
se va acercando.

El hábito de andar solo no impide
gozar de la compañia espontánea,
sino que la revaloriza.

Depender de otros para gozar de
la montaña no es bueno,
como tampoco lo es rechazarlos.

Gracias a vosotros seis pude ver
mis propios reflejos,
mis temores y mis virtudes.

Ahora el tuc de Mulleres me espera,
y solo voy, como siempre,
aunque otro espíritu me anima.

No sé lo que sucedió en el Mont-Roig,
pero algo profundo cambió,
que la visión transmutó.

Son esos acontecimientos especiales,
que marcan para siempre:
paz y gozo.

Confianza en los compañeros;
confianza en uno mismo:
una sola mente.

Me llamaste, y vine.
¿o a lo mejor fui yo
el que te llamó?

Justo en la boca del túnel,
empecé a oir tu voz,
delicada y sincera.

Mulleres, Mulleres;
nunca hubo nadie
que fuera a por ti.



miércoles, 15 de junio de 2011

Mont-Roig: Más allá


Parece como si las palabras resbalasen,
como si los pensamientos flotasen,
y la calma fuera imperturbable.

Es como si del fondo de la mente
surgiera un rio de energía,
sin forma.

Curioso como una caminata
puede hacer despertar
un torbellino
de paz.

De una paz activa,
de una calma viva,
como un lago helado
del que surge un torrente frio.

Parece como si la mente funcionase
en otro nivel, con mas potencia,
degustando las percepciones
sin discriminar,
de forma
ecuánime.

Todo esto parece después de
subir al Mont-Roig y dar
la vuelta al circo de los
estanques de la gallina.


Todo esto parece después
de compartir camino
con la shanga.


Todo esto parece.



viernes, 10 de junio de 2011

Mont-Roig: Una Canción para el rey


Hace un año fui a pescar,
y desde la cima del Ventolau
te pude observar.

Este domingo vengo a por ti,
Mont-Roig,
preparado para gozar.

Te vi,
pero no te pude atrapar;
parecías lejos.

Tarareé la cancion para el rey,
pero desafiné bastante:
falta de práctica.

Después del Monteixo,
en Beret descansé:
no sentía las piernas.

Este domingo vengo a por ti,
Mont-Roig,
con un poco más de solfa.

La base establecida,
el camino por recorrer,
y el fruto por degustar.




miércoles, 8 de junio de 2011

El pez: Aquí


Siempre ha estado aquí.

Pero este pez es muy resbaladizo,
y siempre se escapa.

O casi siempre.

martes, 7 de junio de 2011

Sísifo y la mente confusa

En este gran planeta, girando sin parar
entorno al sol, surcando el vasto universo,
se encuentra lo que el ego llama MI mente,
dando vueltas sin parar a seudoproblemas
de su pequeño mundo, envuelta en la
preocupación y el temor causados por
el apego.

Las situaciones de la vida cotidiana son
fuente de sufrimiento debido a que la
mente no es capaz de ver su propia naturaleza,
y se enloda en la visión dualista que la limita
y la convierte en una triste sombra de si misma,
encadenada como Sísifo al vano esfuerzo
de intentar escapar de SU propio infierno.

A veces este sufrimiento latente se hace mas patente,
mientras que en otras ocasiones, vanas actividades
y distracciones lo disimulan bajo una capa de
superfluo y espúreo placer, pretendiendo
que no existe.

Otras veces, las situaciones dependientemente
originadas arañan la capa de barniz placentero,
mero sucedáneo de la verdadera Felicidad,
dejando al descubierto la verdadera condición
en la que se encuentra la mente,
y entonces resulta útil aunque doloroso
mirar directamente la esencia de este
sufrimiento que todo lo impregna.

Ahora es uno de esos momentos,
donde el reflejo en el espejo
es nítido aunque grotesco,
donde se ve claramente
la triste situación en
la que se encuentra
esta preciosa mente,
mancillada por
un tremendo
APEGO.

Me gustaría pensar que
Sísifo, o la mente confusa,
va a ser capaz algun día
de conseguir subir la
piedra de la conciencia
a la cima del despertar,
sin que vuelva a caer
en el infierno de la
dualidad y el sufrimiento,
pero mucho me temo que
sin una muerte a la confusión
y un renacer en la
PRESENCIA
esto es sólo
una quimera.

Y después del
AHORA,
vuelta a empujar
la piedra colina arriba,
como siempre,
para que vuelva
a caer,
como siempre.

O quizás ya va siendo
hora de obtener el indulto
y olvidar la piedra, la colina
y al mismo Sísifo.


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