Mostrando entradas con la etiqueta temeridad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta temeridad. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de marzo de 2011

Experiencias: Desistir



Hoy hace casi un año, tuve una experiencia andando
con raquetas de nieve, en la que pasé mucho miedo.

Visto retrospectivamente, el problema real fue la
gran TEMERIDAD que tuve al adentrarme en
la montaña nevada, solo, sin GPS y con las
condiciones meteorológicas muy adversas.

Este pasado domingo, estaba en una zona cercana,
con crampones en vez de raquetas, solo, con GPS,
y con unas condiciones meteorológicas similares
o peores que las de hace un año.

La diferencia es que esta vez RECORDE la mala
experiencia que tuve hace un año, y cuando vi
que un montañero que me precedía regresaba,
me refugié del viento detrás de una roca, esperando
que la niebla y el fuerte viento se disiparan.

Luego apareció un grupo de unos quince montañeros,
que supongo que estarían en un cursillo, y eso me dió
ánimos para seguir adelante, pese a la nula visibilidad
y la fuerza tremenda del viento. Me sentí acompañado,
y les seguí una media hora, adelantándolos cuando
se pararon cerca de un iglú, para recibir nuevas
instrucciones. Seguí avanzando durante unos quince
minutos, mirando repetidamente hacia atrás,
esperando que me siguieran,
pero cuando ya no los vi, comprendí
que si seguía adelante volvería a cometer el mismo error
de hace un año: caer en la TEMERIDAD.

Di media vuelta y regresé, viendo después en el
refugio que ellos también habían desistido y dado
la vuelta, siguiendo las instrucciones de los guías.

Esta vez no sentí miedo en ningún momento,
pese a que las condiciones eran muy malas,
pero en cada paso que di estuve plenamente
ATENTO, ya que el fuerte viento helado, la
densa niebla y el andar con crampones
se encargaron de mantener la mente en
alerta roja todo el rato, especialmente
cuando no veía a nadie.

Una experiencia más,
y un mal hábito superado,
al menos por el momento.

El ego temerario parece que
ya no manda tanto como antes.

domingo, 2 de enero de 2011

Pico del Infierno: La Temeridad


Cubriendo tu espalda con una fina capa de hielo,
mantienes alejados a los novatos como yo,
con una barrera invisible.

Hace unos meses subí con temor,
y me quedé en el Portell:
fue mi primer ascenso con raquetas.

Hoy he subido tranquilo,
he llegado al Portell y en el
Pic dels Gorgs, me he detenido.

El guardian del umbral ha aparecido,
y ahí he comido, apreciando mis límites:
¡cuánto me queda por aprender!

Hace tan sólo dos días que me puse los pinchos,
y hoy ya quería llegar hasta el mismísimo
corazón del Infierno.

El infierno helado, con todos sus demonios,
hoy los he visto, los he escuchado susurrar:
"sigue, que puedes".

Algun día volveré, cuando sepa andar
por las crestas de hielo y nieve,
y ya no me de miedo resbalar.

De momento conozco el infierno cálido,
tu cara estival, y he visto tu cara abrupta
reflejada en los lagos a tus pies.

Ya no me das miedo, sino respeto.
Hoy he vencido al viejo demonio:
mi propia TEMERIDAD.





domingo, 24 de enero de 2010

La Niebla,el camino y el miedo


La sensacion de caminar por un sendero conocido varía
mucho en funcion de nuestro estado de forma,
la estacion y las condiciones climatológicas particulares
que aparecen a lo largo de la senda, que siempre
es NUEVA y FRESCA, pese a que la hayamos
transitado anteriormente cientos de veces.

Hoy he subido a Matagalls por una ruta que conozco
bastante bien.Son unas tres horas ida y vuelta,
mas una hora de coche: Lo justo para ir despues
de almorzar y volver antes del anochecer.

Poco antes de llegar a la cima, ha aparecido la
niebla, y me ha acompañado durante todo el
descenso, junto con una tenue llovizna.

Pese a conocer bien esta ruta circular, cuando
no veía mas allá de 10 metros, me ha invadido
una sensacion de INQUIETUD, supongo que
relacionada con un miedo subconsciente a
perderme, aunque racionalmente era
consciente que la probabilidad de que
esto sucediera era muy pequeña.

Esta TENSION ha durado una media hora,
hasta que al disminuir la altitud, la niebla
se ha ido disipando y permitía ver a
unos 60 metros mas o menos.

Cuando en la rutina diaria que conocemos
tan bien hace su aparicion la niebla de
la confusion mental, debida a perturbaciones
mentales o emocionales DENSAS,
tambien aparece la llovizna de la
INQUIETUD, que puede llegar
a convertirse en una fuerte TEMPESTAD
y poner en peligro nuestra integridad
física o mental.

Es importante que en situaciones DELICADAS,
con condiciones DESFAVORABLES que
aparecen debido a nuestro KARMA,
no perdamos la CALMA, ya que
podriamos perder el CAMINO
sin darnos cuenta.

El caminar, como la vida, a veces da sorpresas,
agradables o desagradables, y hay que
estar preparado por lo que pueda surgir,
y tener a mano mecanismos de auxilio
por si necesitamos ayuda.

Hay sendas o tramos del camino mas
peligrosos que otros, pero si estamos
preparados y tomamos las medidas
adecuadas, no caeremos en la
TEMERIDAD, que es una sombra
del CORAJE. La temeridad es
querer afrontar RIESGOS sin
estar debidamente capacitados
ni preparados para ello.

La PRUDENCIA siempre es buena
compañera, especialmente cuando
las condiciones convierten el
camino en peligroso.

OSAR ir mas allá de nuestros límites
ACTUALES es legítimo, pero debemos
asociar este osar con el SABER para
no resbalar y hacernos daño a
nosotros y a los que confían
o dependen de nosotros.


viernes, 7 de agosto de 2009

Practica: Estar en forma


Hace un par de meses que estoy practicando senderismo
en el pirineo cada domingo. Cuando empecé, debido a que
las alturas por las que te mueves son mas elevadas que las
del Montseny donde suelo ir mas a menudo, me cansaba
mucho con solo andar unas cuatro horas.

Poco a poco, semana tras semana, el cuerpo y la mente se han ido
aclimatando y ahora estoy en un estado optimo de forma,
que culminó este pasado martes con la tradicional Olla de
Nuria, un recorrido partiendo del Puigmal y que acaba en
Nuria, y que me tomó unas diez horas, pero que despues
de acabar aun me sentía con fuerzas y al día siguiente no
había agujetas ni dolores de rodilla que suele ser lo habitual
cuando uno no está en forma y hace caminatas como esta.

Esto me ha hecho reflexionar sobre la practica, en la que
sucede lo mismo. Al principio, cuando uno no está en forma,
unos pocos minutos de meditacion pueden suponer un gran
esfuerzo y no ser fácil, ya que la mente no está disciplinada
y va a su aire, que suele ser el aire de la confusion y la
dispersion egoica.

Cuando llevamos unos meses o años de practica regular,
lo que cuando somos principiantes nos supone un gran
esfuerzo, ahora se logra con relativa facilidad y sin el
cansancio tipico que provoca una concentracion prolongada
a una mente díscola e indisciplinada.

Cuando empezamos a practicar creemos que podemos abordar
todo tipo de sistemas y métodos, pero la realidad es que
algunos de ellos solo son adecuados para los que ya tienen
un "estado de forma" optimo, y han demostrado que su
compromiso con la practica es serio.

Así como no es adecuado abordar un trekking de alta montaña
sin una aclimatacion y preparacion adecuada, tampoco lo es
pretender utilizar metodos y tecnicas para practicantes
avanzados cuando estamos en el nivel de aprendiz. Esto se
conoce como TEMERIDAD, y suele ser el compañero habitual
de la mente dirigida por la vision egoica.

Los practicantes serios de mahamudra empiezan siempre
por las practicas preliminares, para ir cogiendo forma,
y para posteriormente pasar a tecnicas mas avanzadas,
como observar la naturaleza de la mente en movimiento, Lada,
u otras.

Hay que ser inteligente y hacer las cosas con sentido comun,
que nunca está reñido con la practica genuina.
Related Posts with Thumbnails