
Mi sueño me lleva a Chavin de Huantar,
donde el Jaguar me espera.
Allí entro en El Castillo, en busca
del Lanzon: El dios-jaguar.
Se yergue majestuoso en la penumbra,
con sus colmillos y garras afilados.
Allí como carne, como en los viejos tiempos,
pero en el viaje a Nazca me sienta mal.
Ya no soy un Jaguar, aunque me quede
el instinto. De la tierra voy al aire.
Siempre supe que Chavin era la guarida,
del Jaguar que salio de la selva amazonica.
En este viaje por Malkut, Marpa recuerda
su pasado, y lo interpreta a la luz del presente.
No puedo cambiar mi pasado;
Pero puedo vivir el AHORA.
Sigo teniendo colmillos,
pero solo muerdo por compasion.
PHET






